La Ribera finalitza el 2022 amb 1.500 aturats menys que l’any anterior

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Freno en la creación de empleo en la Ribera, aún con una evolución anual muy positiva.

 

La Reforma laboral vigente en el 2022 ha reducido notablemente el impacto negativo de la coyuntura económica internacional.

 

Según las cifras publicadas por el SERVEF, el paro registrado en el mes de diciembre del 2022 en la Ribera, se ha situado en 17330 personas, es decir, 203 más que en el mes de noviembre, con un incremento mensual del 1’19%.

 

Por su parte, los datos anuales indican que tenemos en este mes 1569 parados menos que el mismo mes del 2021 lo que supone una disminución de desempleo anual del  8’30%.

 

En cuanto a la contratación, se han registrado 7463 contratos en diciembre 2022, lo que ha supuesto 6527 contratos menos que en el 2021 es decir un 46’65% de disminución interanual. Por géneros, 3204 han sido a mujeres (42’93%) y 4259 a hombres (57’07%). La contratación indefinida mensual es de 3098 contratos (un 257’74% más que el año pasado) y la contratación temporal es de 4308 contratos lo que significa un 41’51% en indefinidos y la temporal un 57’72%. Los contratos han sido tanto en los temporales como en los indefinidos, un 54’36% a jornada completa y un 45’64% a tiempo parcial.

 

Para Raül Roselló, Secretario General Comarcal de UGT-PV, “A pesar de que en la Ribera hay un ligero estancamiento de la evolución del empleo en diciembre, este mes cierra el primer año en que comenzó a actuar la reforma laboral de 2021 con un balance muy favorable en aspectos como la contratación indefinida. En este mes de diciembre la proporción de contratos indefinidos ha sido de un 41’51% del total de los contratos, un valor muy superior con respecto al 2021 en el que se registraba un  6’19%.

 

Roselló indica que uno de los problemas que hay que abordar es el el elevado número de parados de larga duración. UGT exige unas políticas activas de empleo efectivas  con más medios y recursos, y específicamente un aumento drástico del número de orientadores laborales en los servicios públicos de empleo.

 

 

Otro problema es la elevada inflación, que no ha sido acompañado de una subida salarial que garantice la capacidad adquisitiva de las personas trabajadoras. La inflación, según las cifras provisionales, será en 2022 de un 8,4%, una cifra que dista mucho del 2,69%, porcentaje en que han aumentado los salarios en convenio hasta noviembre. Esto supone una pérdida de poder de compra de 5,3 puntos porcentuales. Por lo tanto, es fundamental aumentos salariales en convenio muy superiores y que se incrementen las firmas de cláusulas de garantía salarial. Para ello, sería óptimo alcanzar un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC)”.

 

Por otra parte, 2023 tiene que comenzar con una subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que permita a las personas que menos renta tienen a mantener su poder de compra.”.

 

En resumen, para Roselló debemos empezar este nuevo año con: políticas más eficaces contra el paro de larga duración, exigir a la patronal incrementos salariales justos y cláusulas de revisión salarial en los convenios colectivos para frenar la pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras. Asimismo, exigir al Gobierno que apruebe ya el incremento del SMI, que debe llegar a los 1.100 euros al mes para aliviar a las trabajadoras/es que menos ganan”.

 

NOTA: Adjuntamos gráfica  de evolución anual de número de parados