La Ribera reduix 1.720 els aturats (-9,48%) en novembre

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La Reforma laboral sigue mejorando el empleo en la Ribera

 

Se necesitan salarios justos que garanticen el poder adquisitivo, teniendo en cuenta el incremento de los precios y los márgenes empresariales

 

Según las cifras publicadas por el SERVEF, el paro registrado en el mes de noviembre del 2022 en la Ribera, se ha situado en 17.127 personas, es decir, 1.720 parados menos que en el mes de octubre, con una disminución mensual del 9’48%.

 

Por su parte, los datos anuales indican que tenemos en este mes 2.496 parados menos que el mismo mes del 2021 lo que supone una disminución de desempleo anual del  12’72%.

 

En cuanto a la contratación, se han registrado 11.514 contratos en noviembre 2022, lo que ha supuesto 4793 contratos menos que en el 2021 es decir un 29’39% de disminución interanual. Por géneros, 4794 han sido a mujeres (41’64%) y 6720 a hombres (58’36%). La contratación indefinida mensual es de 5787 contratos (un 231’44% más que el año pasado) y la contratación temporal es de 5644 contratos lo que significa un 50’26% en indefinidos y la temporal un 49’02%. Los contratos han sido tanto en los temporales como en los indefinidos, un 51’54% a jornada completa y un 48’46% a tiempo parcial.

 

Para Raül Roselló, Secretario General Comarcal de UGT-PV, “En noviembre se continua con la creación de empleo, a la vez que mejora su estabilidad, lo que constituye una muy buena noticia. Sin embargo, aún persiste una tasa de paro elevada y problemas de funcionamiento del mercado laboral que perjudican la integración de determinados grupos de población, por lo que es necesario implementar unas nuevas políticas activas de empleo que den solución a estas disfunciones, algo que la nueva Ley de Empleo no logra.

 

Roselló indica que “Además, la calidad del empleo depende también de que su retribución sea adecuada. Y ahora no lo está siendo, puesto que los salarios están registrando una fuerte pérdida de poder adquisitivo a causa de la elevada inflación. Concretamente, el aumento medio del IPC en lo que va de año es del 8,8%, mientras que los salarios han aumentado apenas un 2,64% hasta octubre. Esto supone una pérdida de poder de compra de 5,7 puntos porcentuales. La inflación está lastrando la demanda de los hogares, algo que ya ha afectado en el tercer trimestre de 2022 al crecimiento económico y que perjudica a la recuperación tras la pandemia y la invasión rusa de Ucrania” 

 

Según estudio elaborado por UGT, en el que se hace una extensa revisión sobre la relación entre los márgenes de beneficios, los salarios y la inflación, todo apunta a  que el aumento del nivel general de los precios viene provocado por el incremento de los márgenes de beneficios que están realizando las empresas. Los beneficios empresariales crecen a costa de los salarios.

 

Por tanto, Roselló incide que “se hace necesario políticas activas más eficaces para acabar con el paro de larga duración y salarios justos que garanticen el poder adquisitivo de las personas trabajadoras”