Un feligrés dona a la Confraria dels Sants Patrons els terrenys on foren soterrats Bernat, Maria i Gràcia

0
1363

La PONTIFICIA ARCHICOFRADÍA DE LOS SANTOS PATRONOS BERNARDO, MARÍA Y GRACIA de Alzira, adquiere el campo donde se ubicaba la Pileta del Martiri. Lugar donde fueron martirizados y enterrados San Bernat y sus hermanas María y Gracia

El terreno donde se situaba la Pileta y todo la parcela rústica circundante pasa a ser de la Pontificia Archicofradía gracias al donativo realizado de forma expresa para la compra por un feligrés que desea mantenerse en el anonimato, este feligrés y todas su familia no solo ha realizado el donativo para comprar el terreno sino que además ha donado el dinero necesario para poder dejarlo en condiciones de uso y vallar el
terreno que lo circunda.
Tal y como recoge la página web, www.sanbernardodealzira.es “ La actual Pileta data de 1956, construida durante la presidencia de D.Manuel Montagud Ricart, ya que la anterior fue destruida en 1936 durante la guerra civil. Se trata de un obelisco de poco más de dos metros de altura con una pequeña capilla abierta pero protegida por un enrejado. En su interior hay un pequeño retablo de cerámica que reproduce las imágenes relicarios que se conservan en la iglesia de Santa Catalina. En 1993 se procedió a darle mayor realce cambiando bancos, suelos y ampliando su entorno gracias al consentimiento expreso que realizó la familia que poseía del campo.

La familia del difunto alzireño Jordi Blasco Castany, se ha venido a bien a vender a la Archicofradía, y esta lo ha adquirido con enorme ilusión para que forme parte del patrimonio del Patrón de la Ciudad y de
todos los Alzireños, de forma que puedan disfrutar de la Pileta y de su terreno circundante todos los feligreses de los Santos Patronos Bernardo, María y Gracia.
Todavía no hay previsto el destino del terreno rústico de alrededor de la pileta, pero sin duda uno de los primeros pasos será adecuarlo y especialmente unirlo al terreno colindante también de la Archicofradía
donde está ubicado el altar y el terreno destinado al culto.
La Archicofradía se siente muy orgullosa y honrada de haber adquirido este terreno y especialmente agradecidos a alzireños tan Bernardinos como este feligrés y familia que han realizado esta aportación tan
altruista en bien de toda la comunidad y a quien le han trasladado su profundo agradecimiento.
Esperamos pronto ponerlo en valor y darle al lugar el uso lúdico, festivo y religioso para que sea admirado y conocido por todos.

La Junta Directiva