L’eixida de la crisis provocada per la pandèmia / Opinió: Salvador Peris

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L’economista alzireny Salvador Peris

Ahora que se acerca, se supone, el final de la pandemia, todos nos preguntamos si volveremos a los niveles de actividad anteriores a la misma, y si será mejor o peor que antes. Lo que sigue es mi opinión sobre como se puede producir esta salida.

 

En primer lugar hacer notar que la crisis provocada por la pandemia ha afectado sustancialmente a dos grandes sectores de actividad:  Por una parte el pequeño comercio minorista y primordialmente todas las actividades vinculadas al ocio, a la cultura, al turismo y a la hostelería. La agricultura y la industria no se han visto especialmente afectados por esta pandemia arrastrando en algunos casos, como la agricultura o incluso el sector del automóvil, sus propios problemas que en muchos casos son estructurales.

 

Respecto al pequeño comercio minorista, la pandemia no ha hecho sino agudizar un problema que ya se venía arrastrando de antes. Los hipermercados y los centros comerciales así como las cadenas de franquicias ya habían puesto contra las cuerdas al sector, internet con las compras “online”, que se han visto impulsadas por el confinamiento, han terminado de dar la puntilla a unos pequeños comercios que lo tienen muy complicado para sobrevivir. Su crisis lleva detrás una serie de consecuencias que cambiarán la fisonomía de nuestras ciudades, no hay mas que ver la cantidad de locales en alquiler o venta que se multiplican en calles y plazas donde hace unos años era impensable encontrar uno para alquilar.

 

Creo que respecto a la hostelería y los sectores dedicados al ocio y la cultura, la crisis va a ser puntual y terminará tan pronto como se pueda volver a la normalidad.  Hay hábitos que no vamos a cambiar y la reunión alrededor de una mesa en un bar o restaurante va a continuar siendo tan concurrida como antes. Se ha pasado, debido al confinamiento, una mala época pero como digo en mi opinión será pasajera.

 

Otra cosa es el turismo. Es posible que la crisis del sector se prolongue mas allá del fin de la pandemia. El turismo de masas, por el que España ha apostado decididamente, en perjuicio de otros sectores todo hay que decirlo, ha mostrado en la pandemia su fragilidad. Que el turismo es una fuente de ingresos es evidente, si además proviene del extranjero equivale a una exportación de servicios engrosando nuestras divisas, pero cuando hablamos de turismo de masas hablamos de precios bajos por cuanto el turista ingles o alemán que viene tiene un poder adquisitivo medio que solo se ve compensado por esos precios bajos que comparativamente rigen en España.

En España de hecho el otro día se publicó la renta media de los distintos municipios y la mas baja estaba situada en Torrevieja,  Benidorm no le iba muy lejos, se puede argumentar que nuestro turismo también conlleva una cierta economía sumergida que los anteriores datos no reflejan, pero esto no es positivo ni para el país ni para las personas que trabajan en ella.

 

El turismo que viene mayoritariamente a España, el de sol y playa, se corresponde con clases medias bajas europeas, clases que por la evolución que venimos observando en los últimos años cada vez se encuentran mas empobrecidas con lo que para mantener el nivel de visitas turísticas los precios tienen que ir a la baja, consecuentemente con ello las rentas del personal dedicado al sector tienden a estancarse o a disminuir.

 

Se habla de cambiar nuestro sistema productivo, se habla pero no se hace nada.  Ya la crisis de la construcción tumbó uno de los pilares de crecimiento de los últimos veinte años, esta segunda crisis afecta al segundo sector en importancia que es el turismo. ¿Cual será el siguiente sector en entrar en crisis?. Esperemos que se tomen medidas a tiempo.

Salvador Peris / Economista