Càrcer, Alcàntera, Cotes i Sellent beuran a desembre aigua del Pou de la Molinera

0
86

Las obras del Pozo de la Molinera avanzan a buen ritmo y se empezará a suministrar de agua a Càrcer, Alcàntera, Cotes y Sellent en un mes

La recuperación del pozo de la Molinera ha sido uno de los objetivos principales en la hoja de ruta de la Mancomunitat de Alcàntera de Xúquer, Càrcer, Cotes y Sellent. Durante estos meses, las obras han avanzado notablemente y tras la visita esta semana de los técnicos de la Generalitat Valenciana a la zona, reina el optimismo y se espera que en algo más de un mes el pozo ya esté operativo y empiece a abastecer de agua a las distintas localidades.

En la visita, los técnicos estuvieron acompañados en todo momento por los diferentes alcaldes de las localidades de la Mancomunitat: el primer edil de Alcàntera de Xúquer, Julio García, el munícipe de Càrcer, Josep Botella y la alcaldesa de Sellent, Raquel Sancho. La primer edil de Cotes Rosami Lorente, no pudo asistir al encuentro.

El coste de esta obra para la Mancomunitat ha sido de 385.000 euros, invertidos para cuidar los acuíferos, en la lucha contra el cambio climático y en las nuevas vías para garantizar el suministro con recursos naturales. Las autoridades han confirmado que la calidad del agua del pozo de la Molinera es excelente, por lo que al ahorro económico se suma el valor del flujo hídrico.

El objetivo principal de este proyecto, que ha tardado cuatro años en ver la luz, era concretar un pozo de extracción de agua y la consecuente electrificación del mismo mediante la instalación fotovoltaica autónoma (placas solares) para permitir la conducción favorable del agua, hasta el depósito existente de la Mancomunitat.

La instalación del pozo tiene condiciones favorables que ayudan medioambientalmente y energéticamente ya que la energía solar produce un reducido impacto ambiental, no emite gases contaminantes y con su funcionamiento se reducen las emisiones de gases que son responsables del cambio climático.

Además, es una solución innovadora que aprovecha recursos energéticos locales y que utiliza un recurso inagotable. Dicha solución adoptada consta de una electrobomba sumergible instalada en el pozo y una conducción de 540 metros hasta el depósito en el que se almacenará el agua que posteriormente será gestionada según las necesidades de la Mancomunitat.

Este método de funcionamiento también produce energía sin consumo de materias primas, reduciendo significativamente el coste de la factura del suministro eléctrico de la Mancomunitat, que actualmente es el coste más elevado en la explotación del sistema de agua potable, ya que, una vez instalado, el sistema generará un ahorro de unos 26.000 euros.