Demanen que Alzira siga «Patrimoni de la Humanitat» per oferir-se a experimentar diferents vacunes

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Els descendents del doctor alzireny, Faustí Blasco Damià, sol·licitem, a l’Ajuntament, la declaració d’Alzira com a

“Ciutat PATRIMONI de la HUMANITAT”

El Doctor Ferran té una vinculació molt especial amb Alzira, principalment, per haver sigut l’única ciutat del món que, en dues ocasions, es va oferir voluntàriament per experimentar, preventivament, les seues vacunes.

L’any 1885 amb la vacunació Anticolèrica i l’any 1919 amb la vacunació Antituberculosa.

El Doctor Jaume Ferrán i Clúa (Corbera d’Ebre, 1 de febrer de 1851 – Barcelona, 22 de novembre de 1929) sempre va comptar, amb l’estimada ajuda i col•laboració, del seu amic el Doctor Ángel Pulido Fernández (Madrid, 29 de febrer de 1852 – ibídem, 4 de desembre de 1932).

L’any 1885, amb l’ocasió de la vacunació Anticolèrica a Alzira, va comptar, entre altres, amb l’ajuda i col•laboració del Doctor José Estruch Crespo (Bocairent, any 1824 – Alzira, 10 de gener de 1891).

L’any 1919, amb l’ocasió de la vacunació Antituberculosa a Alzira, va comptar, entre altres, amb l’ajuda i col•laboració del Doctor alzireny Faustí Blasco Damià (Alzira, 18 de desembre de 1883 -ibídem, 11 de febrer de 1927, als 44 anys).

Transcrivim part dels textos escrits per aquests metges protagonistes:

El Doctor alzireny, Faustí Blasco Dami{, al seu “discurso al Dr. Ferran” de l’any 1919, entre altres coses, diu:

“…Por otro lado la transcendencia del acto (en referencia a la vacunación antituberculosa) es considerable si se tiene en cuenta que es casi seguro que a raíz del mismo la humanidad se vea libre de una de las m|s repugnantes y terrible enfermedad…”.

“…Solo un pueblo (en referencia a la Ciudad de Alzira), un pueblo impresionable y sentimental, noble y sencillo, hospitalario y respetuoso para el forastero…”.

“…Solo Alcira le tendió la mano, le recogió en su seno, le agasajó y le proclamó su hijo predilecto…”.

“…Alcira, España y la Humanidad entera le estar|n eternamente agradecidas (en referencia al Doctor Ferr|n)…”.

El Doctor alzireny, Faustí Blasco Damià, a la seua conferència a l’Ateneu Mercantil d’Alzira, el dia 12 de juliol de 1919, entre altres coses, diu:

“…Comprendéis ahora también porque nosotros (en referencia al Cuerpo Médico de Alzira) insistimos tanto y preferimos en bien de la humanidad y en seriedad a la ciencia una vacunación preventiva…”.

El Doctor, Ángel Pulido Fernández, al seu article publicat a la Revista “El Siglo Médico”, l’any 1919, entre altres coses, diu:

“…De cuantos estudios lleva hechos Ferr|n durante vida, el de la etiología, patogenia y vacunación de la tuberculosis es el que le viene costando más largo tiempo (veintinueve años), más profundas meditaciones, mayor número de ensayos y experimentos…”.

“…Cuando se presentó en la primavera de 1885 el cólera en Valencia, luego de someterse el, su familia y numerosos amigos al método inmunizante, ya ensayado en los cobayas, le fuese lógico y fácil lanzarse valientemente a vacunar más de 50.000 personas, en las riberas epidemiadas y pobladísimas del Júcar…”.

“…llevando con ello su nombre y su autoridad (en referencia al Doctor Ferrán) a laboratorios de naciones que se habían resistido a tributarle el homenaje que merecía cuando había sido el primero que había inoculado bacilos patógenos vivos en la especie humana…”.

“…en el ensayo de Alcira, quedaban para ser comprobados en dicha ciudad los tres extremos siguientes: 1º. Inocuidad o efectos inmediatos de la vacuna. 2º. Acción profiláctica, y 3º. Acción terapéutica; los cuales, unidos al ya expuesto Biología y Patogenia de la doctrina antituberculosa de Ferrán, constituyen
un programa completo de examen, verificación y crítica de la nueva doctrina…”.

“…En la sesión del día 23 de julio celebrada en el Teatro Giner (de Alzira), mi desconocimiento y cortesía me hicieron dedicar un himno entusiasta a los que en 1885 habían ayudado con ardor y fe, cuando el cólera, a Ferrán, y a los que en 1919 se disponían a hacer otro tanto en la vacunación tuberculosa, y para unos y otros, y para los Ayuntamientos (de Alzira) de ambos años propuse dedicar una l|pida conmemorativa en sitio público…”.

“…así como en 1885, Estruch, Sociats, Serra y Pla y otros médicos de Alcira, adictos a Ferrán, no habían tenido la colaboración de todos sus compañeros, en la actualidad (en referencia al año 1919), los que han dado conferencia sobre la vacuna anti-alfa (entre otros el Doctor Alzireño Faustino Blasco) y los que oyen en sus conversaciones a los médicos de la ciudad, saben que no opinan todos de la misma manera; que unos son partidarios de la doctrina de Ferrán, otros se muestran indiferentes, y los hay que no ocultan su incredulidad, ni su desafecto al ensayo que iba a practicar…”.

“…Forman hoy el Cuerpo Médico de Alcira diez y siete profesores, cuyos nombres van a continuación por orden alfabético: Bernardo Marco (subdelegado de Medicina), Bernardo Magraner, Carlos García, Enrique Bialcanet, Francisco Aparicio, Faustino Blasco, Germán Palop, Gregorio Plasencia, José Ferrán, José Ribera, José Rosich, Leopoldo Serra, Lisardo Piera, Salvador Camps, Tomás Garrigues, Vicente Clari y Vicente Gomis. En este Cuerpo Médico hay profesores de todas las edades, desde los que, como Marco y Magraner, rebasan de los sesenta años y asistieron a las acunaciones de 1885, hasta los que como Blasco, Camps y otros constituyen, según expresión del Dr. Magraner, que estimamos exactas, “jóvenes ilustrados, cultos y entusiastas que saben recoger la herencia de honor de los Estruchs, Sociats, Marco, Serra y Pl| del año 1885”…”.

“…según expresión enérgica del Dr. Magraner, dicha en la Junta del 11 de Agosto, publiqué en el único periódico de la localidad, La Fraternidad, el domingo 10 de Agosto, un artículo de cinco columnas, en el cual exponía y formalizaba el grave compromiso de honor y responsabilidad que la abnegación de la ciudad de
Alcira había creado entre ella, sus autoridades municipales y el Cuerpo Médico, a quien se hallan confiadas la tutela y custodia de su salud pública y privada…”.

“…A vuelta de consideraciones varias, yo dije a la población de Alcira aquel día, lo siguiente: Haces lo que no ha hecho ciudad alguna del mundo, ahora ni en pasados tiempos; y lo haces arrobándote por tu amor, tu confianza y tu gratitud en la ciencia de Ferrán, tu salvador del año 1885: dando tu cuerpo sano y tu fe ardiente a una experimentación grave con el arrebato pasional que hace entregue la joven virginal su cuerpo puro y su fe ciega, al hombre de quien hace su esposo, para cumplir uno de los más sacrosantos fines de la existencia. – Hoy (en referencia al año 1919) los vacunados todos, desde el anciano de ochenta y cuatro años hasta el recién nacido de quince días, cuantos en número de catorce mil personas han recibido la vacuna en sus brazos (en referencia al Doctor Ferrán), constituyen un bloque, un lote de experimentación colosal, convertido ya en un organismo colectivo enfermo, que debe ser observado y estudiado con exquisito esmero por una entidad respetable y sabia: el Cuerpo Médico de Alcira. – Y éste se halla obligado a procurar, con todos los medios posibles, y con el desvelo, la honradez, y pudiera decir que hasta con la unción mística que la gravedad del caso exige, que el ensayo produzca su anhelado fruto, que tu abnegación no sea estéril y que tenga el hermoso alumbramiento que tan alto empeño requiere…”.

“…Y dije al Cuerpo Médico de Alcira lo siguiente: Este bloque experimental en que has convertido la ciudad de Alcira, de cuya salud tu eres el custodio y por la cual tanto te desvelas, interesa ya mucho a la Humanidad toda, a España, a la Ciencia, a nuestro Gobierno, a nuestra Clase médica, y a los prestigios de la Medicina patria, y tienes un imperativo deber de cumplir lo prometido en la Junta celebrada la noche del 30 de julio, en el Ayuntamiento…”.

“…Y reconociendo la grandiosidad del suceso, es vital necesidad que pongas en tensión suma y en actividad indeclinable tu espíritu, para seguir día tras día las observaciones de los vacunados; para estudiar los efectos de ese agente enérgico que has metido en sus carnes, y para deducir de tu esmerado estudio las grandes enseñanzas que guardan con ansiedad la Medicina,
en cuanto ciencia, y la Humanidad en cuanto sujeto doliente. – En lo que aquí acontece, con verdad debemos ver algo Providencial y, por esto, reconocer que Dios, la Humanidad y la Ciencia, nos exigen que, vacunadas a muchos miles de personas, y en espectativa y espera de ser vacunadas otras ciudades, que lo tienen solicitado, no fracase el ensayo y no se convierta en preciosa semilla que, en vez de florecer y fructificar, se pudre abortada en el surco por desidia y abandono del labrador…”.

“…Deseo llevar tu obra (en referencia al Doctor Ferr|n) al Comité Internacional de Higiene Pública, donde los representantes de 32 naciones celebraran una sesión magna, en Octubre y Noviembre del año actual (1919), en Paris, para tratar de las grandes cuestiones que hoy agitan y preocupan a la Medicina; y allí exponer el resultado práctico de aquellos estudios doctrinales de Ferrán, que ya fueron por mi comunicados con extensión el año 1912, y la obra de vuestra solicitud y entusiasmo aquí emprendida, para gloria de Alcira y beneficio inmenso de la Humanidad toda, y que fue aplaudida por Roux el director del Instituto Pasteur, en su carta del mes de Julio último, dirigida a vuestro alcalde».

“…Y dije a las Autoridades: Al señor Alcalde, D. Bernardo Llinares, en la Junta del Agosto, después de oír el brillante discurso del Dr. Magraner, y expresando mi juicio como resumen de la sesión, lo siguiente: “Profundamente conmovido por los informes que con absoluta unanimidad han expuesto cuantos aquí han hablado; y enardecidos mis sentimientos de amor a la Humanidad, a la Ciencia y a España, porque esas relaciones alientan las esperanzas de un grande éxito en el colosal problema que Alcira tiene en estudio, gracias al heroísmo de sus habitantes, a la cultura de su Ayuntamiento y al celo de sus médicos, yo ruego a usted tenga a bien decir a la Corporación popular que preside, que tributo mi más entusiasta felicitación a la Ciudad por gozar la ventura de poseer un Cuerpo Médico tan ilustrado, estudioso y trabajador como lo revela la información que hoy ha expuesto aquí acerca del ensayo de vacunación antituberculosa, y celebrando una sesión que merece ser afamada en los anales de la Historia médica.”…”.

En data, 20 de maig de l’any 2020, registre d’entrada Nº: 2020009557, Francesc Xavier Blasco Vila, en nom i representació dels descendents
del Doctor alzireny En Faustí Blasco Damià (el seu rebesnét, Pau; les seues besnétes, Murta, Alexandra i Paloma; i els seus néts Joan Faustí, Francesc Xavier i Santiago) i com a reconeixement i homenatge al nostre avantpassat i a tots els Alzirenys que participaren en les dues vacunacions; hem presentat escrit dirigit a Na Isabel Maria Aguilar López, com a regidora de Patrimoni Cultural de l’Ajuntament d’Alzira, sol.licitant que es facen els tr{mits administratius oportuns per declarar a Alzira

“Ciutat PATRIMONI de la HUMANITAT»

Així com, que a més a més de documentar la nostra petició, posem a la seua disposició l’arxiu familiar amb els documents que corroboren els fets històrics i els textos que hem exposat.

Francesc Xavier Blasco Vila