La visita de Sant Vicent Ferrer a la Murta

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Cómo visitó San Vicente Ferrer a Nuestra Señora de La Murta y la
profecía que hizo ante esta sagrada imagen.
“…Este feliz indulto concedió el Señor a los que muriese en el Valle de la Murta, no permitiendo su magnanimidad, que de valle tan milagroso salga alguno para el eterno suplicio. Así nos lo aseguró el apostólico varón y gloria de nuestro reino S. Vicente Ferrer cuya santidad, espíritu y don de profecía con que le dotó el cielo es a todos tan notorio. Estuvo este glorioso Santo en nuestro Monasterio el año 1.409 octavo de su fundación. Alabó mucho el modo de vida de aquellos primeros religiosos y dijo: “Que si Dios no le hubiese llamado al estado y oficio de Predicador Evangélico, se quedaría con mucho gusto en esta casa”. Y añadió: “Que el Señor le había revelado que los religiosos, que muriesen en esta casa ninguno de ellos se condenaría”…”(Fray Juan Morera. Cap. IX – 75).
“…Confirmó después esta profecía el venerable Siervo de Dios Fr. Miguel Soler, religioso Franciscano descalzo, natural de Salcedilla, varón de grande espíritu, y que tenía mucha comunicación con Dios de quien recibía muy particulares mercedes. No sabía este venerable padre cosa alguna de la profecía de S. Vicente, y hallándose en este Monasterio el día 3 de mayo del año 1.633, dijo “Que el Señor le había revelado y manifestado dicho día que ningún religiosos que muriese en esta Casa se condenaría”… ”(Fray Juan Morera. Cap. IX – 76).
“…Todo a la letra se halla en nuestro archivo escrito por el Vicario de este Monasterio P. Soler. Y dicho P. para memoria en los futuros lo anotó de su propia mano y junto está con la profecía de S. Vicente Ferrer. En esta fe han vivido siempre los hijos de esta Sta. Casa y con la palabra firme y esperanza en la Divinidad manifestada por dos tan siervos suyos de hallar en su muerte propicia la misericordia. De aquí es el ansia de los que enferman fueran al Monasterio, temerosos de presentarse sin este indulto ante el Tribunal Divino. Otros vemos sepultándose en vida dentro de los límites de este milagroso Valle sin querer salir en años a parte alguna por no exponerse a dar fuera los últimos alientos. Y me persuado, será de todos los hijos de esta Casa la más fervorosa súplica a la Virgen el que les alcance su Stma Gracia para que a la sombra de su menbte exhalen su postrer aliento…»( Fray Juan Morera.Cap. IX-78)