La gestió del model Alzira va suposar en 2015 un sobrecost a la Generalitat de 64,5 milions

0
425

hospital-alzira-panoramica61 euros más caro por habitante

El Sindicato  de Médicos de Asistencia Pública (SIMAP) demuestra por primera vez que el modelo Alzira supone un sobrecoste a la Generalitat

En el ejercicio 2015 tuvo un sobrecoste de 64,5 millones de euros y considera que equivale a la contratación de 1.290 médicos a tiempo completo ó la construcción de un hospital comarcal de 300 camas cada año.

 SIMAP ha realizado un estudio pormenorizado sobre el impacto que ha supuesto para el contribuyente el funcionamiento de los hospitales públicos con concesión administrativa, modelo de gestión privada de la sanidad pública que se implantó de forma progresiva en cinco de los veinticuatro departamentos de salud en la Comunidad Valenciana: Alzira, Manises, Denia, Torrevieja y Vinalopó.

La gestión pública es más rentable

La Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública publicó recientemente la Memoria de Gestión 2015 dando a conocer datos relativos a estos departamentos tras mucho tiempo sin tener conocimiento de las cantidades que estaban suponiendo al erario público. El trabajo de SIMAP pone de manifiesto que el modelo de gestión pública directa de la sanidad es más rentable a las arcas del gobierno valenciano que la gestión privada del modelo Alzira.

Debemos recordar que en este modelo la Conselleria abona a la gestora privada un canon anual por habitante del departamento por la atención sanitaria, la cápita; pero corren a cargo de la Administración gastos de difícil control como son la farmacia ambulatoria, prótesis y endoprótesis, oxigenoterapia, transporte sanitario, salud pública.

Además, reseñar que en el estudio no se ha tenido en cuenta el capítulo de facturación intercentros por acto médico, anotaciones contables consecuencia de la prestación de asistencia a pacientes de otros departamentos en el área de la concesión, y que se facturan a Conselleria directamente sin que se incluyan en la cápita. Dada la política de las concesionarias de publicitar sus servicios y priorizar la atención de los pacientes de fuera de sus correspondientes áreas, como se ha denunciado en multitud de ocasiones, y por la circunstancia de que muchas concesiones estén localizadas en lugares turísticos, es posible que, cuando se evalúe esta facturación, el resultado en el coste para las arcas públicas que supone el modelo de concesión administrativa sea muy superior a lo calculado.

Riguroso análisis económico

El modelo Alzira ha seguido hasta hoy un “dogma de fe” que afirmaba ahorrar un 25-30% respecto a la gestión pública tradicional y, por tanto, era más eficiente. Por primera vez, SIMAP está en condiciones de negarlo y demostrarlo con un riguroso análisis económico hecho a partir de datos obtenidos de dos fuentes:

  • La Memoria de Gestión 2015 nos da a conocer el gasto del capítulo 1 (Comisionados), el gasto del capítulo 2 (Gasto corriente) dónde se incluye la cápita y los gastos proporcionales que corresponden a salud pública y a servicios centrales.
  • De fuentes directamente relacionadas con Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública se han obtenido los gastos correspondientes a farmacia extrahospitalaria, prótesis y endoprótesis, oxigenoterapia ambulatoria y transporte sanitario.

Del análisis efectuado se desprende que cinco de los veinticuatro departamentos de salud tuvieron un coste en el año 2015 de 1.051 millones de euros detraído de un presupuesto de 5.500 millones de euros destinados a la totalidad de la sanidad valenciana ese año.

Si estimamos el sobrecoste que supuso la gestión privada de estos cinco departamentos de salud, la referencia será el coste medio por habitante de la Comunidad Valenciana que en el año 2015 fue de 1.102 euros según la Memoria de Gestión 2015 publicada por la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública.

Sobrecoste de 170€/habitante en la Ribera

El coste sanitario por habitante bajo el modelo de concesión administrativa sale de media 61 euros más caro¡ que, desglosado por cada departamento, resulta que un habitante de la Ribera tuvo un sobrecoste de 170 euros, uno de Denia 67 euros, el de Manises 54 euros y el de Torrevieja 22 euros. La excepción estaría en el departamento del Vinalopó que resultó 9 euros menos que el coste medio por habitante de la Comunidad Valenciana.

Atendiendo al total de habitantes por departamento y lo citado anteriormente, podemos concluir que el modelo de gestión privada de la sanidad pública valenciana (modelo Alzira) en el año 2015 supuso un SOBRECOSTE de 64,5 millones de euros respecto a la gestión pública directa por parte de la Administración y que hubieran supuesto la contratación de 1.290 médicos a tiempo completo durante un año (coste medio aprox. médico CV: 50.000 €) ó la construcción de un hospital comarcal de 300 camas.

Decisión exclusivamente política

Para el SIMAP, “los servicios públicos sanitarios y socio-sanitarios, que jamás debieron ser considerados objeto de negocio, han de ser recuperados de las concesionarias para su gestión pública”. El modelo Alzira (de Concesión Administrativa), es más caro de mantener, como demuestra este estudio y no garantiza la inversión del “beneficio empresarial” en la mejora de la asistencia sanitaria a la población, como sí lo hace la gestión pública directa.

Es un modelo fracasado que se instauró por decisión exclusivamente política y asimismo se ha mantenido por connivencia política, que no ha ejercido el control adecuado con la realización de auditorias económicas y asistenciales pertinentes y, además, en el marco de las comisiones anuales mixtas de seguimiento, ha modificado los contratos con las concesiones para facilitarles nuevas fuentes de ingresos sin que estas comisiones tuvieran esta potestad.

La administración pública dispone de mecanismos y conocimiento para trabajar y optimizar sus capacidades y así conseguir una gestión eficiente de los recursos sanitarios, que repercuta en la mejora de los mismos, y de esta manera el beneficio de la inversión pública llegue a todos los ciudadanos y no sólo a los bolsillos de los accionistas.

Hacemos un llamamiento a los partidos políticos que sustentan el Pacto del Botánico para que se rescindan los contratos con las concesiones en defensa del interés general de la población, sin esperar a la finalización de los mismos. El Consell con casi dos años de gobierno ya tiene conocimiento suficiente de la situación de las concesiones. Ha recibido multitud de  denuncias de incumplimientos de los pliegos de condiciones tanto asistenciales, con el perjuicio directo que supone a la población asignada, como económicos. Muchas reclamaciones han llegado de asociaciones de pacientes, ciudadanos y sindicatos.

Fraude de dimensiones desconocidas

Se suma ahora la personación del Consell en un proceso penal contra Ribera Salud, accionista principal de la mayoría de las concesiones, en unas actuaciones que, de confirmarse, podrían indicar que el modelo Alzira en la Comunidad Valenciana ha dado lugar a un fraude a la Administración de dimensiones aún desconocidas en el presunto cobro de comisiones ilegales de productos sanitarios investigado por la UDEF y en proceso de diligencias previas abierto en el Juzgado de Instrucción número 4 de Valencia.

Por todo ello, en opinión del SIMAP, la Conselleria de Sanidad debe actuar sin dilación y con contundencia en la defensa de los intereses de los ciudadanos, pues con todo el recorrido de denuncias contra las concesiones y tras la constatación de que el modelo resulta más caro que la gestión pública directa, nuestra pregunta a la Conselleria de Sanitat es clara: ¿cómo puede ser compatible estar personado como acusación particular por vía penal contra Ribera Salud y no decir un “ya basta”, seguido de trabajo activo y actuaciones eficaces para la reversión de todas las concesiones administrativas?

Al fin y al cabo, no se les pide más que lo que nos prometieron.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here