Sanidad debe 100 millones de euros a los hospitales del modelo «Alzira»

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Unidad de Arritmias del Hospital de Alzira

La Generalitat adeuda dos meses —diciembre y marzo— a las empresas adjudicatarias de la gestión de los cinco departamentos de salud privatizados (Alzira, Dénia, Torrevieja, Elche y Manises). En total, la suma pendiente de liquidar ronda los 100 millones de euros, una cantidad que ha puesto en dificultades la salud financiera de las concesionarias, según reconocen fuentes del sector. “Está previsto saldar la deuda a lo largo de este mes”, apunta una portavoz de la Consejería de Sanidad, que admite el retraso.

A la demora se podría incluir el mes de abril, ya que el abono no solía tardar más de un mes. Pero el pliego de condiciones que regula las relaciones entre la Administración y las concesionarias contempla un plazo de 60 días para saldar el pago por parte del Gobierno valenciano. Por ello, dos meses están fuera de plazo, lo que resulta excepcional. A pesar de la calamitosa situación de las cuentas de la Administración valenciana, la Generalitat siempre había tratado de cuidar a las firmas a las que ha entregado la atención sanitaria integral de un millón de valencianos (el 20% de la población) y había priorizado el pago a estas compañías. La falta de liquidez extrema se había dejado sentir, por ejemplo, en el abono a los farmacéuticos de los medicamentos con receta, hasta el punto de haber llegado a deberles hasta 450 millones de euros (ahora los números rojos rondan los 120 millones).

Los impagos también han afectado a colectivos como los dependientes, las personas con enfermedad mental o con síndromes autistas, que han padecido retrasos de más de un año en el cobro de fondos públicos. O incluso al Instituto Valenciano de Oncología (IVO), a cuyo frente se encontraba antes de aterrizar en la consejería el actual responsable del departamento, Manuel Llombart. Hace un año, con Llombart como responsable de la entidad, el IVO reclamó a la Generalitat 58 millones de euros por partidas que se remontaban al año 2009.

La Generalitat había priorizado el pago a estas firmas hasta ahora

Las empresas que gestionan los cinco departamentos de salud privatizados, sin embargo, no solían sufrir retrasos —muy ocasionales— superiores a un mes. El modelo de gestión privada de la sanidad pública era una apuesta el Partido Popular que había que cuidar por lo que la Generalitat se ha esforzado en dejarlos al margen de la penuria financiera. Pero la falta de recursos del Gobierno valenciano ha llegado a un punto que no le permite hacer excepciones.

La Generalitat comenzó la apuesta por el modelo de gestión privada de la sanidad pública en 1999. Primero fue el hospital de Alzira. Luego todo el departamento de salud de la comarca (La Ribera). Y más adelante los departamentos de Torrevieja, Dénia, Manises y Elche. La fórmula ha sido siempre la misma: la Generalitat paga una cápita anual (660 euros en estos momentos) por cada paciente del departamento de salud (entre 150.000 y 230.000 habitantes) a la empresa concesionaria a cambio de que se haga cargo de la atención sanitaria de estos ciudadanos. La Generalitat divide este pago en meses. Esta es la cantidad que tiene pendiente correspondiente a diciembre de 2012 y marzo de 2013.

Tensión por los impagos

J. P., VALENCIA

Un reflejo del retraso en el pago de la Generalitat es la tensión que se está viviendo entre los trabajadores y el hospital de Dénia (participado por la aseguradora sanitaria DKV con el 65% de las acciones y Ribera Salud con el 35% restante). Fuentes del comité de empresa achacan el despido de siete médicos y la no sustitución de otros diez que han abandonado el centro en el último trimestre a la situación económica derivada de los impagos. “Si el hospital no tiene liquidez, tiene dos opciones: o reunir a sus accionistas para que aporten dinero o presionar a la Generalitat, lo que está haciendo a través de nosotros”, indica un portavoz de los representantes de los trabajadores, que recuerda que aún no se les ha pagado 1,2 millones de euros correspondientes a la paga por objetivos del año pasado.

DKV, la aseguradora sanitaria que codirige el departamento de salud de Dénia ha preferido no hacer declaraciones. Fuentes del hospital de Manises, gestionado por Sanitas, confirman que el último pago recibido es el mes de febrero, y que diciembre está pendiente de saldar.

El Pais

1 Comentario

  1. La búsqueda de nuevas vías de financiación es posible porque Sant Pau, pese a ser financiado casi totalmente por la Generalitat, cuenta con una total autonomía de gestión. La seis veces centenaria institución está dividida en tres fundaciones —una que gestiona su patrimonio, otra la asistencia sanitaria en el hospital y la tercera las áreas de investigación— participadas por la Iglesia, la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona. Esta peculiar estructura ha hecho posible, por ejemplo, que a la hora de construir el nuevo edificio del hospital fuera la Generalitat la que pagara los 297 millones de coste del inmueble pero que su propiedad quedara en manos de una de estas fundaciones, controlada de facto por la Iglesia.

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