Muere en Sueca Ratón el toro más famoso y temido

0
451
Ratón en la plaça de bous de Sueca

Ratón ha muerto. La ganadería Gregorio de Jesús pierde a su buque insignia. El astado que sin duda más beneficios ha reportado al hierro falleció ayer. Para los aficionados desaparece un animal de leyenda, que cobró fama mundial -y en este caso no es un tópico- a raíz de ese especial olfato para ‘cazar’ aficionados. Una intuición que se cobró dos vidas mortales en Puerto de Sagunto y en Xàtiva, en agosto de 2011. A las muertes se suman numerosos heridos por asta a lo largo de su dilatada trayectoria en los festejos populares. Fue adorado por unos y odiado por otros. Los bous al carrer entronizaron todavía más su figura. Se convirtió incluso en atractivo turístico. «Algún homenaje tendremos que hacer. Era ya un símbolo de la localidad», explicó Salvador, el alcalde de Sueca. Por si esto no fuera suficiente inspiró un videojuego -traducido a varios idiomas- y canciones. Su popularidad creció al mismo nivel que el temor que inspiraba.

El animal arrastraba ya los problemas habituales de un ejemplar de 13 años. La cifra, trasladada a una persona, equivale a unos 85 años aproximadamente, aunque estas ecuaciones nunca son exactas. Ratón estaba prácticamente jubilado de sus menesteres. Gregorio, el propietario de la ganadería, lo utilizaba como semental por las cualidades que había demostrado. Sin embargo, todavía era solicitado en algún festejo y mantenía un caché superior al de otros ejemplares más jóvenes. Se despidió a lo grande, como figura que era. Su última exhibición fue en la plaza de toros de Valencia, durante la pasada semana de Fallas.

La tarifa de Ratón siempre fue uno de los secretos que su propietario guardaba celosamente. Se especuló con que en algunos festejos -etapas de máxima popularidad que coincidieron tras sus dos víctimas mortales- se llegaron a pagar hasta 12..000 euros por actuación.

Cierto que Ratón ya había perdido fuelle en los últimos años. No se desplazaba con la agilidad de sus primeros festejos. Le faltaba el brío de otras épocas. Se dedicaba a esperar más el fallo de los corredores -que le respetaban y temían- que a salir tras ellos. Pero, sin embargo, conservaba esa ‘inteligencia’ de antaño capaz de causar más que un disgusto incluso a los más avispados.

The Wall Street Journal le dedicó incluso un reportaje. «Mouse» lo bautizaron. «El toro más malo de España», se podía leer en las páginas de la prestigiosa cabecera americana. La información coincidió con una de las últimas actuaciones del astado, en la localidad de Vinaròs. Su salida, presentada con la música de «la muerte tenía un precio», pudo resultar de dudoso gusto. Todo fuera por el espectáculo. El negocio funcionó y Ratón colgó el cartel de no hay billetes. Todo un éxito.

El mito de este ejemplar ha llegado incluso a protagonizar algún libro dedicado a los bous al barrer. Por ejemplo, el caso de la obra del experto taurino Paco Delgado, que recogió la vida de ‘Ratón’ en una obra. Era la primera vez que se dedicaba por completo una creación de estas características a un ejemplar.

La leyenda de ‘Ratón’ puede continuar de la mano de ‘Ratoncito’, su hijo. «Muestra más agilidad y bravura que su padre a su misma edad», confesaba recientemente el ganadero de la firma. Su heredero pesa cerca de media tonelada y conserva la zancada ágil de su predecesor. ¿Superará su fama?.

Las Provincias

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here