Iván Martínez (EU): «Bastidas persevera en lo irreal como el PAI de la finca de SOS»

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Iván Martínez ahir en l’Ajuntament d’Alzira
Licenciado en Historia por la Universitat de València, ha realizado estudios superiores en la Universidad de Florencia y ha sido investigador en diversos organismos. Milita en EUPV desde 2001 y en 2006 fue elegido coordinador de EUPV-Alzira, así como delegado en el Consell Polític Comarcal de EUPV-la Ribera Alta. En 2011, EU-Alzira recuperó la representación municipal tras dos legislaturas ausente e Iván Martínez asumió el cargo de portavoz, así como de concejal del grupo en la Corporación Municipal.

PREGUNTA. ¿Qué balance puede hacer tras el primer año y medio de legislatura?

RESPUESTA. Sin duda, se atraviesa una etapa muy complicada también para la administración local. La crisis de la burbuja inmobiliaria y financiera y el fracaso económico del modelo valenciano se ha traducido en unas enormes dificultades para los ayuntamientos, y el de Alzira no es una excepción. A esto hay que añadir los impagos de la Generalitat hacia el Ayuntamiento (unos 5 millones de euros) y los recortes del resto de administraciones. Efectivamente, se persevera en unas políticas, las de los recortes, que no hacen sino que agravar la situación de la institución más cercana a la ciudadanía.

Cada día que pasa se está demostrando que el PP es incapaz, en Alzira y en todos los ámbitos que controla, de revertir toda esta espiral. En nuestra ciudad, después de prometer grandes obras en su mayoría inacabadas, la Sra. Bastidas persevera en lo irreal, como el PAI de la finca de Sos (un proyecto de campo de golf, hotel y 800 viviendas de lujo). Es como si no hubiese nada más que ofrecer. Se trata de un equipo de gobierno que parece estar ya agotado y no ha llevado a cabo ninguna iniciativa relevante para tratar de afrontar los graves problemas de la ciudadanía alcireña.

Desde EU somos conscientes de la gravísima situación que está atravesando la mayoría de la sociedad, porque también la estamos viviendo en primera persona. Desde todas las instituciones donde tenemos representación hemos centrado nuestras propuestas, concretas y realistas, sobre tres grandes ámbitos: el empleo desde el sector público, el cambio de modelo económico y la defensa de los derechos sociales. Y todo ello a partir de la participación e implicación ciudadana. En el Ayuntamiento de Alzira, en este año y medio y con tan solo un concejal, hemos presentado más de 70 mociones o cerca de un centenar de preguntas y cuestiones al equipo de gobierno. Hemos realizado un gran esfuerzo colectivo.

Además, EU-Alzira ha mantenido encuentros cada mes con asociaciones y colectivos vecinales, de defensa del medio ambiente, sindicatos, movimientos sociales… Y también hemos estado presentes y dando nuestro apoyo a las movilizaciones que han tenido lugar en estos últimos años para exigir cambios de políticas y defender los derechos de todas y todos.

P. ¿Cuál es la situación financiera del Ayuntamiento?

R. Llevamos camino de cinco años de crisis económica y todo se ha resentido. Los ingresos se han precipitado al vacío, especialmente los relacionados con la construcción y el urbanismo, que eran un sostén (ficticio) en el que se había apoyado una gran parte de los ayuntamientos. Desgraciadamente, también lo fue para el de Alzira. Junto a todo esto, hay que añadir la tenaza de la crisis del crédito y las intrusiones del gobierno central, limitando el déficit. Estas circunstancias han acabado por lastrar la hacienda municipal.

A este panorama debemos añadir los impagos de la Generalitat Valenciana, que suman más de 5 millones de euros, y los recortes de todas las administraciones: el gobierno central dejará de ingresar en 2013 casi dos millones de euros, una quinta parte menos respecto en 2012 (el presupuesto de Alzira se sitúa por encima de los 32 millones ahora).

Desde EU no hemos dejado de plantear alternativas y propuestas frente a toda esta situación. En primer lugar, se han de conseguir más recursos: propusimos revisar el pago de la depuradora de Tulell a la empresa pública de la Generalitat (que sumaba solo para 2012 400.000 euros, en una zona no ocupada de expansión urbanística); insistimos en que hay que renegociar el pago por la sentencia de L’Hort de Redal (1 millón de euros anual por una expropiación no realizada en su momento y por la que fue condenado el Ayuntamiento); se debe recuperar para el sector público empresas privatizadas, con lo que se tendría un margen de maniobra mayor; o bien establecer más impuestos para los que más tienen (a las viviendas vacías a los bancos, tasas acorde con la renta de las personas, gravámenes a quienes más contaminen…), etc.

Pero más allá de esto, es necesaria una reforma en profundidad del sistema fiscal y del reparto hacia los municipios. El Estado debe ingresar más buscando los recursos donde están: en el capital y no en la clase trabajadora, la gran pagana de esta enorme estafa que llaman crisis del capitalismo. Pero el PP, ya lo hemos visto bien, gobierna para ciertos intereses, que no son los de la mayoría de la sociedad.

P. ¿Sabe cuánto le cuestan las competencias impropias al Ayuntamiento?

R.Sobre un 25%, quizá bastante más. El problema no es el hecho en sí de asumir competencias impropias, sino su financiación. En muchos casos, como el Ayuntamiento de Alzira, se trató de ofrecer unos servicios del todo necesarios para las vecinas y vecinos desde el principio de la democracia. Y es que muchos ayuntamientos, no siempre de la mejor manera, trataron de suplir las enormes carencias de nuestro Estado del Bienestar y de la ausencia del estado social.

Por ejemplo, solo existe una escuela infantil de la Generalitat en nuestra ciudad, y el Ayuntamiento fue habilitando hasta tres «escoletes infantils” desde los años 1980. Lo mismo con las residencias de ancianos. Lo mismo con distintas becas y ayudas (a la vivienda, comedor escolar, etc.), al ser insuficientes las otorgadas por otras administraciones.

Lo más dramático hoy es la deuda, de nuevo, de la Generalitat para con estos servicios: unos 700.000 euros en las plazas de residencia, tampoco cumple con la tercera parte de lo que debería dar para las escuelas infantiles…

Luego hay otro problema de fondo, grave también. Muchos de estos servicios públicos son más que necesarios, otra cosa es la gestión que ha desarrollado el PP, que ha privatizado hasta la extenuación, en beneficio de unas pocas empresas y en muchas ocasiones mirando por el interés de estas ante todo. Se ha visto que esta obsesión privatizadora no ha resultado ni más eficiente, ni más barata ni tampoco ha generado más empleo y de calidad.

El rescate progresivo de estos servicios, y tantos otros (como la ORA, limpieza y recogida de basuras o el mantenimiento de parques y jardines) es una de las reivindicaciones de EU. Muchos ayuntamientos valencianos, también gobernados por el PP, no han tenido más remedio que hacerlo. Y más en los tiempos que corren: permiten mayores recursos al Ayuntamiento, ingresos (tanto directos como financieros), reestructurar la plantilla, etc., etc.

P. ¿En qué se están notando más los recortes presupuestarios?

R.Absolutamente en todo. Y en lo más importante para una entidad local: afectan los recortes a la financiación municipal, lo que dificulta llevar a cabo políticas de estímulo económico; en el empleo, lo que impide ser al sector público un motor para la creación de trabajo; y erosionan sin remedio las políticas sociales.

Estas políticas se han llamado acertadamente de «austericidio”. Pero permítannos que traslademos una reflexión general: todas y todos sentimos miedo y la incertidumbre nos paraliza. Pero hay que transformar esa indignación en movilización y la movilización en organización, para crear alternativas. Y, en definitiva, convertir esa alternativa en poder. Podemos y debemos hacerlo desde abajo, en cada centro de trabajo, en cada barrio, en cada colectivo, en las instituciones más cercanas a la gente. Eso es lo que queremos aportar desde EU y ser un referente claro para la ciudadanía.

P. ¿Cuáles son sus propuestas para potenciar la economía del municipio en los próximos años?

R.La actividad económica en el País Valenciano se encuentra bajo mínimos. Los datos para Alzira son una buena muestra de ello: 5.337 personas paradas en nuestra ciudad, más de 30.000 en toda la comarca. Y más de 400 pequeñas empresas han echado la persiana. Las consecuencias sociales son dramáticas: cerca de la mitad de las personas desempleadas no percibe ninguna prestación y en los juzgados de Alzira se producen, de media, dos desahucios diarios.

Si desde los ayuntamientos se contaba con pocos medios para realizar una política económica que tuviese cierta incidencia, actualmente los recursos son todavía más escasos. De cualquier modo, existen medios para intentar paliar toda aquella vorágine. Y no solo eso, se tiene la obligación de actuar.

Por un lado, hemos propuesto poner en funcionamiento un vivero de empresas: tanto en el polígono industrial de El Pla (que tiene un 10% de suelo público) como en el sector agrario y medioambiental en L’Hort de Redal (actualmente municipal). Se cuenta con infraestructuras, pues, pero también con recursos materiales y humanos, a través del IDEA (Agència de Desenvolupament Local) para servir de asesoramiento técnico. Y se deben poner estos recursos para jóvenes emprendedores, cooperativas de trabajadoras y trabajadores, asociaciones, etc.

Por otro, hemos defendido desde EU la necesidad de fomentar el pequeño comercio del centro urbano y de los barrios. A través del Consell Assessor de Comerç, hemos propuesto el cierre al tráfico de dos de las calles céntricas más transitadas (Hort dels Frares y Piletes), que dan a la Plaça Major, lo que no implica casi ningún coste más que cortar la calle. Revitalizar y devolver al peatón el centro urbano, como en el caso antiguo de La Vila.

P. ¿Y sus propuestas para incentivar la contratación de vecinos desempleados?

R.Hemos planteado un gran número de mociones en este sentido, sin que el equipo de gobierno las haya siquiera tratado. En primer lugar, hemos denunciado los recortes y los impagos de la Generalitat Valenciana por este concepto al Ayuntamiento de Alzira. Algunos de los principales programas de subvenciones (PAMER y EMCORP, por ejemplo) se han suprimido; otros ha tenido que costearlos el municipio (como los ADELs), etc., etc. La deuda sobre ayudas de empleo suma más de 600.000 euros. Del eslogan electoral del PP, «lo primero, el empleo”, no queda ni rastro.

En la actualidad, se destina medio millón de euros propios de las arcas municipales para la promoción de empleo en programas locales. Como hemos señalado más arriba, en EU hemos planteado ahorros directos en otros conceptos para incrementar esta partida de trabajo público: renegociar el millón de euros anual que se paga por L’Hort de Redal, el canon de la depuradora de Tulell que era este año de 400.000 € o la subida del IBI impuesta por el gobierno de Rajoy–otros 400.000. A penas se ha trabajado en esto por parte del gobierno de la Sra. Bastidas. Con estas medidas, bien se podía haber puesto en marcha un Plan de Empleo juvenil, como reclamamos desde Joves d’EU-Alzira, ya que desde 2007 no se cuenta con ninguno en nuestra ciudad.

El otro puntal del trabajo es la formación. Ya en el año 2007 el colectivo de EU-Alzira presentó una Proposición No de Ley en las Corts Valencianes para que Alzira y la Ribera contara con módulos de FP públicos de Turismo y de Técnico Agrario. En una comarca, la nuestra, donde el peso de esos sectores económicos es importante y no se cuenta con ningún centro público que oferte esta formación. El gobierno valenciano lleva más de 15 años sin reformular todo el mapa de módulos técnicos.

P. Relacionado con estos temas, ¿qué medidas sociales proponen?

R.Junto a las propuestas de promoción económica y creación de empleo, el otro gran aspecto en el que hemos incidido desde EU ha sido el de las políticas sociales. De hecho, en el próximo pleno, que será el de los presupuestos municipales, presentaremos un Pacto por un Compromiso Social, que descansa sobre tres pilares básicos:

1. Un plan de primera necesidad. Hay que poner en funcionamiento ya un Banco Municipal de Alimentos, es urgente, en el que el Ayuntamiento coordine y ponga a disposición los medios materiales y humanos con los que cuenta. Entidades colaboradoras las hay, e instalaciones también: el Centre de Participació Ciutadana de l’Alquerieta (que cuenta con comedor y cocina, que no se han puesto en funcionamiento jamás) o el antiguo colegio García Sánchiz (de titularidad municipal).

2. Un plan de vivienda. La ciudad de Alzira no cuenta con ninguno. Se debe crear una Agencia Local de Alquiler, con las viviendas vacías que tienen los bancos (el total de viviendas infrautilizadas en nuestra ciudad puede superar las 5.000), que las cedan al Ayuntamiento a cambio de no pagar ciertos tributos municipales. Que sus beneficiarios sean familias desahuciadas, en primer lugar, y que se pague un alquiler social que no supere un 30% de sus ingresos.

3. Hay que desarrollar el Proyecto Azahara en los barrios con mayores problemas sociales de Alzira, como l’Alquerieta, y, por extensión, el Torretxó y la Sagrada Família. Este proyecto ha sido elaborado conjuntamente por un psicólogo social de la Universitat de València y las aportaciones de las vecinas y vecinos del barrio. Desde EU abogamos por un pleno municipal específico que trate estas propuestas y se pongan en marcha.

P. Por otro lado, ¿Cómo valoraría la apuesta por la modernización municipal puesta en marcha por el Ayuntamiento?

R.Por parte de los técnicos municipales se han llevado a cabo algunas medidas interesantes de modernización de la administración local, en aspectos relacionados con la facturación electrónica o de una línea verde. Aun así, si no hay un compromiso por parte de los responsables políticos por incentivar estas iniciativas, sostenerlas y darlas a conocer, todas ellas pueden quedar en saco roto.

En muchas ocasiones, se persigue un objetivo inmediato, es decir, salvar el expediente y poco más. En otros, por estos mismos motivos, se incurre en gastos innecesarios. Un ejemplo de esto son las vídeo-actas, un servicio contratado desde junio por la Concejalía de Comunicación. Se pagan 800 euros mensuales, 800 euros por grabar un pleno al mes durante cuatro años. En otras localidades, por un servicio con una calidad aceptable, se paga hasta 10 veces menos, como en Xàtiva. La gestión cotidiana está plagada de estos gastos incomprensibles: como el pago por el servicio del tiempo en la página web del Ayuntamiento, en ella se incluyen además encuestas absurdas por parte del departamento de comunicación del equipo de gobierno.

En suma, creemos que uno de los objetivos de la modernización debe servir para fomentar la participación ciudadana. Desde EU hemos insistido en desarrollar unos presupuestos participativos, con la implicación ciudadana y que sean las vecinas y vecinos de cada barrio quienes decidan una parte de los gastos y las inversiones a realizar. Y las nuevas tecnologías facilitan esta posibilidad, también para la elaboración de la Agenda 21 de medidas de sostenibilidad desde el municipio. De nuevo, el equipo de gobierno ni siquiera trata estas mociones y propuestas nuestras en los plenos.

P. ¿Cuál es la apuesta del Consistorio por la cultura?

R.Desde hace muchos años aún se continúa con iniciativas culturales importantes, gracias a la labor de los técnicos municipales y las entidades y personas que se han implicado en todas estas actividades. Hablamos de la Semana de Teatro en verano, del Festival Spanish Brass, las proyecciones cinematográficas en la Casa de la Cultura o, como buque insignia, los Premis Literaris Ciutat d’Alzira (que con el tiempo ha sido uno de los premios de la literatura en valenciano más reconocidos). Esta es la línea que ha funcionado y en la que, realmente, se debe continuar trabajando.

Sin embargo, no entendemos el empecinamiento del PP, incluso en los últimos tiempos, en los grandes eventos. No se escarmienta. En el concierto de David Bisbal de diciembre pasado, el Ayuntamiento corrió con el riesgo de taquilla en el Gran Teatro (se pagaron 50.000 euros al cantante por contrato), además de todos los otros gastos de abrir el local y la publicidad. El equipo de gobierno posó luego ante las cámaras donando los supuestos beneficios a la caridad. En realidad, como denunciamos desde EU, costó como mínimo más de 3.000 euros del erario público todo el tinglado (sin contar la parte de los sueldos del personal municipal). La gestión cotidiana del equipo de gobierno, como hemos dicho, está plagada de agujeros.

Por otro lado, uno de los grandes «logros” de la Sra. Bastidas, y que contó con la oposición frontal de EU, fue el ceder unos 5 millones de euros de recursos públicos para la implantación de la Universidad Católica en Alzira. Se donó la parcela, el primer edificio por un convenio urbanístico o en 2011 el centro sociocultural que costó 1 millón de euros del Plan E. Pues bien, el Ayuntamiento no tiene firmado ningún acuerdo, como contrapartida, de cesión por parte de esta universidad privada de materiales o infraestructuras, ni tampoco ningún convenio cultural, a diferencia de otras entidades públicas, como la Acadèmia Valenciana de la Llengua o la Universitat de València.

En poco más de un año, esta universidad privada dependiente del Arzobispado de Valencia tuvo antes que el conjunto de la ciudadanía una biblioteca. En cambio, la nueva biblioteca municipal (en la actual solo hay 50 plazas de lectura para toda Alzira) lleva desde 2007 esperando su inauguración.

P. ¿Quiere añadir algún tema o lanzar algún mensaje?

R.Desde el colectivo de EU-Alzira quisiéramos agradecerles esta oportunidad que nos han brindado para exponer nuestras propuestas y nuestros puntos de vista. Y desearles todo lo mejor, en estos tiempos muy complicados y complejos también para los medios de comunicación.

Finalmente, les deseamos a todas y todos un 2013 más justo y solidario, creemos que se puede.

Tribuna Municipal / diario digital

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