La homicida de Algemesí, ingresada en el Hospital de la Ribera tras sufrir una grave alteración psíquica en dependencias policiales

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Tragedia en Algemesí /Foto: Juan Penadés

Vecinos de la anciana fallecida presuntamente a manos de su hija este martes  Algemesí llamaban de forma reiterada a la Policía como consecuencia de los gritos y discusiones que mantenía con la víctima la detenida, de la que han apuntado que sufría algún tipo de trastorno psicológico.

De hecho la homcida se encuentra ingresada en el Hospital de la Ribera tras sufrir una grave alteración psíquica en la Comisaría de Alzira.

Así lo ha explicado una vecina del mismo inmueble de la víctima, Isabel Tortosa, que ha indicado que desde hacía más de una semana la presunta parricida, de 43 años, discutía diariamente con la madre, de 79. De hecho, la Policía fue este mismo martes a las 6.00 de la mañana tras ser alertada, al igual que habían hecho varias veces en la última semana. Sin embargo, según su versión, se tomaba algún tipo de calmante que le tranquilizaba.

Por la tarde, hacia las 18.30 horas, los vecinos volvieron a oír jaleo y sobre las 19.30 horas estuvieron llamando a la puerta por los gritos que se oían en la vivienda aunque no les abrieron. Posteriormente llegó la Policía, que se encontró ya con la escena del crimen, que los vecinos creen que se produjo con una bombona de butano y un martillo.

Según los vecinos, la hija, con la carrera de psicología terminada, presentaba algún tipo de trastorno aunque la madre no quería llevarla al médico. De hecho, dicen que no salía de casa y había dado clases particulares a menores que dejaron de ir a la vivienda porque les gritaba.

Los hechos ocurrieron sobre las 21.45 horas del martes en una vivienda situada en Algemesí. Tras una llamada al 091, una patrulla de la Policía Nacional acudió al lugar, donde ya se encontraba otra de la Policía Local del municipio.

Al llegar, los agentes escucharon fuertes golpes y gritos procedentes del interior de la vivienda, por lo que llamaron para pasar y conocer lo que ocurría. Ante la ausencia de respuesta, los policías derribaron la puerta y vieron en el interior del inmueble a una mujer sangrando tirada en el suelo y a otra –su hija– de rodillas propinándole golpes con un palo de unos 35 centímetros.

Inmediatamente, los policías detuvieron a la agresora, una mujer de 43 años, y solicitaron asistencia sanitaria para atender a la víctima, madre de la anterior y de 79 años. Hasta el lugar de los hechos se desplazó un médico de atención primaria con una ambulancia del Soporte Vital Básico, que confirmó el fallecimiento de la anciana, según ha explicado a Europa Press el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU).

EP

Fotos: Juan Penadés

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