El presidente de CIERVAL defiende que haya «menos funcionarios» y dice que «parece que sean un régimen de castas»

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Una manifestación de funcionarios en Valencia

El presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de la Comunidad Valenciana (Cierval), José Vicente González, aboga por que haya «menos funcionarios» al considerar que, en la actualidad, «parece que sea un régimen de castas» y, a su juicio, los trabajadores deberían ser «todos iguales».

En una entrevista concedida a Europa Press, plantea que se haga con los empleados públicos «lo que han hecho las empresas, ni más ni menos, porque hacen falta las plantillas que hacen falta».

El líder de la patronal autonómica admite que es «un proceso largo» que «no se puede hacer en tres días», pero subraya que, precisamente por ese motivo, «cuanto antes se empiece, mejor».

A su juicio, «es el colmo del escándalo que digan ‘oiga, es que irán al paro’ porque es lo que les ha pasado a los de las empresas privadas y no sé por qué razón los funcionarios tienen que tener más derechos que cualquier trabajador».

José Vte. González

A modo de ejemplo, cuestiona que «se escandalicen tanto cuando les han quitado tres de los seis días moscosos», ya que «los que trabajan en cualquier empresa no han tenido ningún ‘moscoso’ nunca y nunca han dicho nada, y ahora se hunde el mundo». «Ya está bien, esto parece que sea un régimen de castas, y no, todos iguales», reivindica.

El presidente de Cierval subraya que «hay que hacer gasto corriente, que al final es disminuir el volumen de la administración, que es muy voluminosa y muy complicada, y hay que simplificarla». En este sentido, ve «un insulto a la inteligencia» que los 17 diarios oficiales de las 17 comunidades autónomas españolas publiquen cada año 750.000 paginas y el Boletín Oficial del Estado 250.000 paginas.

«Se trata de hacer las cosas más fáciles, no hace falta complicar la vida tanto con un millón de normas todos los años», destaca González, quien sostiene que «si hay menos funcionarios, habrá menos leyes y las cosas funcionarán mejor porque al final, cada uno defiende su parcela y si hay diez personas en un sitio donde con cinco podría ir fenomenalmente bien, en vez de simplificar los procedimientos, esas diez personas se van a inventar un trámite más para justificar que están allí, y le complican la vida al ciudadano».

«UNA ADMINISTRACIÓN MÁS ADELGAZADA Y MÁS ÁGIL»

Sobre la posibilidad de eliminar las Diputaciones provinciales, recalca que «lo importante es que haya una administración más adelgazada y más ágil» y, en este sentido, se muestra de acuerdo con que «si es más eficaz que los servicios que dan cuatro municipios se den desde la Diputación, que se den», pero cuestiona que «sea necesario es mantener tantos órganos políticos». «¿De verdad hace falta tener un miniparlamento también en las Diputaciones?», añade.

Igualmente, en cuanto a los efectos que tendría rebajar el número de ‘Conselleries’, subraya que «lo que hay que hacer es rebajar el gasto total» y «cuantificar el ahorro, decir si van a hacer con las misma gente más cosas y mejor o con menos gente y así menos dinero». A su juicio, de no hacerlo así, una fusión de departamentos «incluso incrementa el gasto porque no baja el número de personal y hay que gastar dinero en cambiar rótulos de edificios y toda la papelería».

González señala que, del ahorro total derivado de las últimas medidas del Gobierno, «cerca del 52 por ciento viene de incrementar los ingresos y el 48 por ciento de disminuir los gastos», y además, ese ahorro vía gastos «es más por bajada de inversión productiva, que ahorro real de gasto», y afecta al «apoyo a la I+D, a institutos tecnológicos, a la economía productiva y al sector industrial».

El líder de Cierval admite que habrían preferido que «el ahorro viniera más por la disminución de gastos, y sobre todo de los gastos corrientes de la administración», pero subraya que apoyan esas medidas porque, «en un momento como este, hacer ‘guerritas’ no es lo más inteligente». «Nos la estamos jugando y, por lo tanto, aunque no estemos de acuerdo del todo, como sucede en una familia, cuando el problema es exterior hay que unirse, no hay más remedio», subraya.

En cualquier caso, propone medidas que «no cuestan mucho dinero, pero requieren voluntad y claridad de ideas», tales como cambiar la normativa universitaria para que, dentro de la carrera de los docentes, se igualen «las investigaciones que se convierten en una patente y luego en un producto que está en el mercado» con las «publicaciones en revistas de primer nivel», los llamados sexenios de transferencia que reivindican los rectores universitarios.

«Eso es inversión productiva, y es el colmo ser uno de los primeros países de Europa de producción de ciencia y, en cambio, estar a la cola de producción de patentes, mientras países como Estados Unidos o Corea, basándose en nuestra investigación, lo convierten en patente y luego en un producto al que le sacan dinero». «Hay que ser primos», lamenta.

«POLÍTICAS DE ESTÍMULO» Y «TRANQUILIZAR LAS COSAS»

González insiste en que «es fundamental que haya políticas de estímulo» y aboga asimismo por «tranquilizar las cosas» para que «cada uno se dedique a lo que tiene que dedicarse», y añade: «uno puede ser ministro de Economía y ser el más listo del mundo, pero los días tienen 24 horas para todo el mundo, y para él, también».

Así, argumenta que «no aporta nada que llamemos a una cosa rescate o fondo de liquidez o ayuda» y, sin embargo, «perdemos muchísimo tiempo en intentar buscar en el diccionario palabras equivalentes pero que no digan lo mismo». «¿Qué más da cómo se llame? el problema es que tenemos un problema y hay que solucionarlo», concluye.

EP

6 Comentarios

  1. Todas esas medidas se le han ocurrido a ud, así…solito. No le qauito razón en algunas cosas , pero se le ha olvidado sin darse cuenta cuales serían las soluciones que debe de dar el Gobierno para los empresarios como él. No enganyar con el IVA, no trabajar con dinero negro, no emplear a personas supernecesitadas y aprovecharse de ello para pagarles la mitad del jornal o no presentarlos legalmente, a lo mejor esto que nos está pasando se reduciría a la mitad, y la otra mitad se hubiera solucionado con la ètica de todos los políticos ( 0)

  2. “si hay menos funcionarios, habrá menos leyes y las cosas funcionarán mejor porque al final, cada uno defiende su parcela y si hay diez personas en un sitio donde con cinco podría ir fenomenalmente bien, en vez de simplificar los procedimientos, esas diez personas se van a inventar un trámite más para justificar que están allí, y le complican la vida al ciudadano”.

    Hi ha que tindre mala llet per dir bobades com esta. Ara resulta que les lleis les fan els funcionaris … No hi havia ningú més cretí per a posar-lo den el lloc que ell ocupa?

  3. Pero ustedes los empresarios no se dan cuenta del discurso tan trasnochado que están teniendo con la única finalidad de repartir la miseria en lugar de repartir la riqueza. Ustedes están obsesionados en desmantelar la administración pública porque, hoy en día, es la única empresa que garantiza a los ciudadanos unos puestos de trabajo dignos y adecuados al siglo XXI, lo cual contrasta con los empleos basura a los que ustedes aspiran a implantar en sus empresas tanto en España como donde puedan.
    Y eso ocurre porque ustedes, la iniciativa privada, la empresa privada, están fracasando estrepitosamente. No tienen ideas. No tienen iniciativas. No tiene proyectos. Y lo más grave, desconocen el significado de la palabra «humanismo».
    Y desde está gran mediocridad que les invade, a lo único que ustes aspiran es a controlarlo todo y a todos por la via fácil. Controlar toda la sanidad, toda la educación, los ayuntamientos, las diputaciones, las comunidades autonomas y hasta el gobierno de España. (Fuera los políticos).
    Y esta es toda su gran estrategia de subsistencia para el futuro, y la manera más simple de seguir llenandose los bolsillos con la, cada vez más evidente, ignorancia del pueblo.

  4. Este «señor» dice que es lamentable que los funcionarios «se escandalicen tanto cuando les han quitado tres de los seis días moscosos”, ya que “los que trabajan en cualquier empresa no han tenido ningún ‘moscoso’ nunca y nunca han dicho nada, y ahora se hunde el mundo”.
    Habria que recordarle que en 1983 el ministro Moscoso, de ahi el nombre de moscosos, al no poder pagar a los funiconarios la subida del IPC, como a los demas trabajadores, de un 12,3%, les propuso darles 6 dias a cambio, lo que aceptaron los sindicatos. y entonces si que no se hundio el mundo. Los que trabajaban en cualquier empresa, si tuvieron la subida.
    Tampoco recuerda cuando a todos los trabajadores les subian el IPC en 1993 y 1994 y a los funcionarios les congelaban, para luego ir al 2% fijo cada año, mientras los demas subian el IPC que nunca era menos de un 3 o 4%. Donde estaba entonces para defender a la «casta» tan priviligiada de funcionarios.
    Mas rigor «señor presidente de la CIERVAL.

  5. Lástima que el rendimiento de algun@s (sólo algun@s) no sea tan bueno en su trabajo como en las manifestaciones, por que encima casi siempresson los que más movilizan y protestan.

  6. Lástima que no hayan más trabajadores que luchen por mantener, como mínimo, los derechos sociales que la clase obrera ha llegado ha conseguir, con tanto esfuerzo, durante la segunda mitad del siglo XX.
    Una jornada laboral de 40 horas semanales; catorce pagas mensuales al año;
    un mes de vacaciones, y un contrato laboral serio que les permita ser tratados como personas y no como carne de explotación a disposición de la gula empresarial.

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