Des de Las Antípodas: Símbolos Kiwis (III) /Julia Perea

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Los maorís

No quería dejar de hablar en esta última “entrega” de algunos de los símbolos kiwis que considero también muy representativos del país y seguro que alguno lo conocemo más que de sobra.

Empezaré con dos iconos típicos de la cultura maorí: Te moko y la marae.

El primer término hace referencia a los tatuajes que lucen en diversas partes del cuerpo algunos de  los maories y desde hace poco algunos pakeha (gente de origen europeo -blancos, para entendernos-). Se trata de una serie de dibujos geométricos en forma de espirales y con diferentes patrones, -nunca se repiten pues es su símbolo de identidad personal- que se realizan alrededor de la boca, en la barbilla, nariz, frente..  en los hombres, y en las mujeres solo alrededor de los labios y en la barbilla.  También en brazos, cuello, torso, nalgas, muslos…

El llevar tatuaje es considerado por esta cultura como un símbolo del rango y categoría social: es para ellos mucho más que un adorno.  Pero también servía para hacerse más atractivos al sexo opuesto.

Hoy en día los tatoos se hacen con unas agujas estériles que inyectan tinta en la dermis, pero hace cien años esto no era así. Para hacer los tatuajes se utilizaban una serie de instrumentos punzantes construidos con huesos de albatros y tinta natural extraída de una especie de oruga.

Si alguien tiene curiosidad por ver cómo se realiza el tatuaje “a la antigua” pongo aquí el enlace, pero advierto que si alguien es muy sensible y le asusta ver un poco de sangre, pues mejor que siga leyendo. Alguno que otro he visto por la calle y a mí me impresiona el aspecto que da al que lo lleva, sobre todo si es en la cara.

Seguimos con el marae.

No es una construcción exclusiva de NZ  ya que en otras islas del Pacífico también se usa, pero el significado siempre viene a ser común: son unos recintos respetados por toda la población (sagrados)  y que se usan desde para dar la bienvenida al forastero y hacer su recibimiento allí, también para despedir a los difuntos y para bodas y otros usos sociales que se precisen  por parte de la comunidad.

Por ejemplo, alguna de las universidades de Nueva Zelanda tienen su propia marae y allí celebran algunas de las ceremonias de graduación o también actividades de convivencia entre alumnos antes de iniciar unos estudios concretos. Están allí unos días con sus correspondientes noches conociéndose y poniendo en común sus ideas y proyectos respecto a la nueva etapa que comienzan.

En realidad el marae no es el recinto únicamente sino que engloba la parte delantera exterior y el edificio. Por extensión se le llama a ambas partes así, pero en realidad el nombre corresponde solo al espacio libre anterior, siendo el nombre de del edificio wharenui (léase farenui).

La «Colmena»

El Beehive de Wellington

Hablemos ahora de un edificio más moderno y de época reciente es el llamado “Beehive” (literalmente “colmena”) que es el edificio del Parlamento del Gobierno de Nueva Zelanda.

Tiene varias plantas (10)  de las cuales 4 están bajo tierra. Está construido a prueba de terremotos y se dice que es uno de los edificios más seguros (junto con el Te Papa museum) de Wellington.

Se pueden hacer visitas guiadas y también para estudiantes.

Aunque quedan muchas cosas interesantes no podría dejar de  hablar de alguien que ha hecho que este país sea conocido internacionalmente y que sin su labor seguramente la mayoría seguiríamos haciéndonos un poco de lío a la hora de señalarlo en un mapamundi…

Es el director de cine Sir Peter Jackson.

Y digo “Sir” Peter Jackson ya que está en posesión desde 2002 de la New Zealand Order of Merit y desde 2010 Knight Companion of New Zealand.

Además, este año que ha sido la celebración del jubileo de la Reina Elizabeth II, ha sido uno de los incluidos en la lista de Queen’s Birthday Honours 2012.

Es indudable el aporte que ha hecho a este país y no únicamente por haberlo dado a conocer internacionalmente gracias a la famosa trilogía de “El Señor de los Anillos” que tantísimos fans tiene por todo el mundo. Y no solo fans, hay verdaderos apasionados -o “frikis” que se llaman ahora-  de todo este mundo creado alrededor de JR Tolkien.

El hecho de haber desarrolado una potente industria cinematográfica que movió el año pasado una cantidad de 500 millones de dólares es una razón muy de peso para considerarlo algo más que un icono, desde luego.

No soy una experta ni fan “hasta la médula” de este tema, pero no dejo de reconocer que incluso a mí me resulta emocionante el ver los parajes donde se rodó la trilogía. Así que puedo imaginar algo de lo que sienten los “fans” al llegar aquí y encontrarse con todo este ambiente; o igual incluso me quedo corta.

Otro de los aportes de Jackson ha sido el crear unas cuantas empresas relacionadas con el mundo del cine en Wellington, dando trabajo a mucha gente directa e indirectamente, atraer a bastantes inversionistas extranjeros (él ha preferido quedarse aquí y no trasladarse a Hollywood) y además invertir en muchas  causas y obras benéficas.

Así pues en estos últimos años es radical el cambio que se ha producido en el país gracias a su aportación. Y por eso creo que se merece ser considerado como un icono de Nueva Zelanda.

Julia Perea, Wellington (NZ), 9 de junio de 2012

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