Alberic homenajea a Antonio Lloret i Martí, diputado en las Cortes de Cádiz, que planteó por primera vez la abolición de los señoríos

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Constitución de Las Cortes de Cádiz, lienzo de Salvador Viniegra

Las Cortes de Cádiz de 1812 también tienen su protagonismo en la comarca. Este viernes 8 de junio de 2012, el Ayuntamiento de Alberic , conjuntamente con Las Cortes Valencianas, realizarán unos actos conmemorativos del bicentenario de la Constitución de 1812, popularmente denominada «La Pepa», y en homenaje al diputado electo de la Cortes de Cádiz, nacido en Alberic, Antonio Lloret i Martí. Contará con la presencia del President de Les Corts, Juan Cotino.

Los actos comenzarán a las 11 de la mañana con la recepción a Juan Cotino en el Ayuntamiento y a los miembros de la mesa de Les Corts, con la imposición al president de Les Corts de la Escarapela Verde por parte del alcalde Toño Carratalà.

A continunación se descubrirá una placa del Bicentenario de la Constitución de 1812, en homenaje del diputado d’Alberic, Antonio Lloret Martí. Tras este acto se procederá a las intervenciones institucionales.

Al mediodía, se descubrirá una placa en la antigua Avinguda de l’Estació que ahora se denomina Ava. Corts Valencianes, y, a continuación en el salón de plenos del Ayuntamiento se celebrará una conferencia sobre Antonio Lloret a cargo de Jesús Huguet, Secretari del Consell Valencià de Cultura.

Biografía:

Antonio Lloret nació en Alberic (29.07.1754 – Alberic, 22.04.1820) Diputado por el Reino de Valencia, 1810.

Sus padres fueron Dionisio Lloret y Romeu y Ana María Martí García, ambos naturales y vecinos de Alberic. Su padre era abogado de los Reales Consejos y fue el impulsor, el año 1765, del pleito de incorporación de Alberic a la Corona, contra el duque del Infantado. En este pleito intervino también, desde 1787, su tío Simeón Lloret y Martí.

El día 15 de diciembre de 1785 Antonio Lloret contrajo matrimonio en Alberic con María Vicenta Cervelló Gibertó. De este matrimonio nacieron dos hijos: Antonio, que murió sin dejar descendencia, y María de Jesús, casada con José Balaguer y Agustí. Tanto la hija como el yerno fueron fervientes liberales y durante el Trienio constitucional se exiliaron en París, donde murió el marido.

Antonio Lloret y Martí estudio Derecho en la Universidad de Valencia, obteniendo el título de bachiller en Leyes el año 1775 y de doctor en Leyes en 1776, tras la defensa de una tesis titulada Sobre la adquisición del derecho de propiedad, contra la que arguyeron los doctores Jacobo Belda y el famoso civilista Juan Sala.

Tras sus estudios se estableció en Alberic, donde ejerció como abogado, gestionando también sus extensas propiedades agrarias, de las que no conocemos detalles. Desde principios del siglo XIX, probablemente desde 1803, fue síndico de Alberic en el pleito de incorporación, y probablemente también abogado en este pleito, y residió cinco años en Madrid. Expresó en Cádiz “haber yo permanecido en Madrid más de cinco años continuos y expendiendo sumas considerables” (DSC 23.04.1811, p. 911).

Elección y actividad parlamentaria

Antonio Lloret fue elegido representante de Alberic en la Junta del partido de Alzira el día 28 de enero de 1810, y diputado a Cortes por el Reino de Valencia en la elección verificada en la capital del Reino el día 14 de febrero de 1810. El 16 de febrero adquirió sus poderes.

Se trasladó a Cádiz junto con el grueso de los diputados valencianos, zarpando del puerto de Santa Pola el 10 de octubre de 1810 y llegando a Cádiz el 23 de octubre. Juró y tomó posesión de su escaño en la isla de León el 26 de octubre de 1810 (DSC p. 65).

Ignoramos cuál fue su domicilio en la isla de León, pero desde que las Cortes se trasladaron a la ciudad de Cádiz el 24 de febrero de 1811, fijó su residencia en la calle Baluarte, nº 223.

Fue miembro de las comisiones de supresión de empleos (DSC 4.05.1811, p. 1.007), Poderes (DSC 1.03.1812) y examen de memoriales (DSC 1813, p. 4.591). Quedó elegido diputado suplente de las Cortes ordinarias de 1813 hasta la llegada de los propietarios (DSC 13.09.1813, p. 6.218; ACD, Documentación electoral, leg. 5, nº 17).

Su participación en la vida parlamentaria no fue muy destacada, pero sus intervenciones en el debate sobre el decreto de abolición de los señoríos fueron muy relevantes. De hecho fue Antonio Lloret y Martí el primero en plantear la cuestión de los señoríos ante las Cortes, mediante una proposición que presentó el 30 de marzo de 1811 (DSC pp. 799-800), a la que siguió otra de su compañero de representación Joaquín Lorenzo Villanueva y Astengo. En esta proposición solicitaba que se incorporaran inmediatamente a la Corona todas las jurisdicciones, con reintegro del precio o compensación económica.

Antonio Lloret volvió a plantear más adelante su propuesta, esta vez acompañada por una memoria del abogado valenciano Antonio Mateu y Borja, de la villa de Benigànim. Dados sus profundos conocimientos de los pleitos de reversión a la Corona, Lloret argumentó que debía considerarse vigente la pragmática de Alfonso V el Magnánimo (III de Valencia) de 8 de mayo de 1447 (el Diario de Sesiones pone, por error, 1747), de acuerdo con lo dispuesto por el rey Carlos IV el año 1792, a propósito del pleito de incorporación de la villa catalana de Menàrguens, señorío del monasterio de Poblet (DSC 23.04.1811, pp. 911-912).

Las proposiciones del diputado valenciano no tuvieron apenas eco en las Cortes, que pasaron ambas a la Comisión de Constitución, de modo que el debate sobre la abolición de los señoríos se abrió con la propuesta del diputado gallego José Alonso y López el 1 de junio de 1811, a la que inmediatamente se sumó el diputado suplente por Soria Manuel García Herreros, así como Antonio Lloret, expresando que “convengo con todas y cada una de las ideas que acaba de exponer el señor preopinante García Herreros, respectivas a la incorporación a la Real Corona de todos los señoríos, jurisdicciones y demás derechos de que se halla privada” (DSC 1.06.1811, p. 1.163).

Durante la discusión de este proyecto de decreto, Antonio Lloret leyó un importante discurso el 14 de junio de 1811. En éste desarrolló el argumento que ya había adelantado en sesiones anteriores y que había sido el utilizado siempre en los pleitos de incorporación a la Corona: la inalienabilidad del patrimonio real y el derecho de retracto (que en algunas discusiones se confundió incorrectamente con el de tanteo) imprescriptible que la Corona tenía para recuperar cualquier bien enajenado, con devolución del precio.

Volvió a insistir en la necesidad especial que el reino de Valencia tenía de aquel decreto, ya que de sus 572 pueblos tan sólo 73 eran realengos. Insistió en los exorbitantes tributos que pagaban los vasallos de señoríos valencianos, especialmente los de los pueblos que habían sido moriscos antes de 1609, “a pretexto de unas cartas de población viciosas y sin la competente real aprobación”, acabando con la exposición de las cuantiosas rentas que Alberic proporcionaba a los duques del Infantado. Tras lo cual se dirigió a los diputados americanos para preguntarles “si hay en el Perú alguna mina que dé tanto producto como Alberique” (DSC 14.06.1811, pp. 1.254-1.258).

Antonio Lloret tuvo muy pocas intervenciones más en aquellas Cortes. El 3 de agosto de 1811 opinó que no debían volverse a nombrar a los mismos alcaldes mayores puestos por los señores y que igual debía hacerse con los alcaldes ordinarios (DSC pp. 1.564-1.565). Volvió sobre este punto el 7 de noviembre de 1811 (DSC p. 2.224) y el 13 de abril de 1813 (DSC p. 5.048).

En su última intervención, de 26 de abril de 1813, hizo un encendido elogio del trabajo de los agricultores y de la libertad de cultivo. Se mostró escéptico sobre la utilidad de las cátedras de Agricultura que se proponían en el proyecto de decreto sobre Agricultura, ya que la verdadera escuela del labrador es la práctica, pero no se opuso a ellas (DSC pp. 5.121-5.122).

Fuentes:

Congreso de los Diputados y Generalitat Valenciana.

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