Desde Las Antípodas: Símbolos kiwis /Julia Perea

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Una de las primeras cosas que nos dieron en las clases de inglés fue un papel con una serie de fotografías y sus nombres correspondientes sobre diversas cosas que son típicas de por aquí.

Algunas, claro está, las conoces antes de venir aquí (es algo `parecido a lo que pasa con la paella, la pizza  o la Tour Eiffel ); es el caso del kiwifruit, el balón de rugby o el ave llamada kiwi. Incluso puede que a algunos más viajeros les podría sonar el típico saludo que hacen aquí llamado hongi, que consiste en juntar frente con frente y nariz con nariz. A nosotros nos resulta bastante extraño, pero para los maoríes es el mayor símbolo de hospitalidad que pueden ofrecer al visitante.

Sin pretender hacer una enumeración exhaustiva pues hay muchos símbolos y todos con una historia detrás, quisiera hablar de algunos de los más curiosos para mí.

Aquí hay una gran mezcla de culturas, abundando las orientales así que en lo que respecta a comida  no se puede hablar de “platos típicos” tal y como lo entendemos en Europa. Aquí vas a encontrar de todo, desde lo más exótico de la cocina china, coreana, vietnamita hasta restaurantes de estilo mediterráneo (pizzas, kebabs y con nuestras “tapas” o paella), de estilo francés, alguno de inspiración belga donde encuentras “les frites”, “les moules” (mejillones) y cerveza típica belga o los take-aways en cualquier esquina.

Algo que trajeron importado de la Metrópoli (las islas) fueron las “fish and chips”. No tiene nada de especial, son patatas fritas junto a pescado rebozado y frito. Pero algo que sólo se encuentra por estas latitudes (Australia y Nueva Zelanda) y en ocasiones en algunas tiendas de UK son los botes de Vegemite.

Yo lo había visto en las estanterías del supermercado, normalmente con las “cosas de untar”, patés,  crema de cacao, mantequilla de cacahuete… pero no tenía ni idea de lo que era. Así que me decidí a comprar un bote pequeñito para saber qué sabor tenía aquella pasta marrón oscuro o negra.

Tiene un gusto bastante peculiar, es fuerte y salado y en realidad está hecho de extracto de levadura, vegetales y especias. No todos toleran bien ese sabor, algunos prefieren no saber de qué está hecho pero bueno esto de los gustos ya sabemos que es bastante relativo.

Se tiene que poner muy poco al untar el pan; algunos lo mezclan con queso y lo funden todo junto. Yo creo que es un poco como la mantequilla de cacahuete, que al principio te resulta extraño pero después le pillas el gusto poco a poco.

Otra cosa típica de por aquí es una especie de dulce hecho con claras de huevo y azúcar, crujiente por fuera ya que se pone en el horno, pero cremoso por dentro. Se llama Pavlova y parece que se le llamó así en honor a la bailarina rusa del mismo nombre que estuvo por aquí en los años 20 de gira. Se suele comer poniendo frutas como fresas o frambuesas y nata por encima o chocolate, eso a gustos. O solo, a mí también me gusta así.

Otro símbolo de identidad son las jandals. Son las típicas sandalias playeras de goma tipo “hawaianas” que todos hemos tenido o tenemos para ir a la playa. Aquí las puedes conseguir en cualquier época del año porque les gusta llevarlas en invierno y en verano, haga aire o llueva. Y las usan en cualquier ocasión, así que no es raro verlas por la ciudad en los pies de niños y grandes.

Si aprovechando que hace buen tiempo y con nuestra jandals vamos a la playa, muy fácilmente podremos encontrarnos las conchas de paua. Es un mousco que más que para alimentarse lo que se usa es su concha (la parte de dentro) para hacer bonitos colgantes y pulseras, típicos de aquí. Tienen un precioso color azul-verdoso irisado y pulidas tienen un aspecto bellísimo.

Cerca de la playa donde  vivo han recogido un montón de estas conchas y en una de las casas han hecho un gran trabajo decorando la pared con cientos de ellas. Desde luego paciencia no les ha faltado como se puede apreciar en la foto. Yo solo tengo 2 de estas conchas en casa y me encanta ver los colores cómo cambian cuando les da un rayo de luz. Es tan relajante como oír el sonido del mar dentro de una concha.

Otro de los souvenirs que solemos comprar los que pasamos por aquí son las llamadas “greenstones”; son generalmente colgantes hechos con jade. Hay de muchas formas y tamaños, pero  las que más abundan son diseños tradicionales maoris que tienen diferentes significados: fortaleza  buena suerte o amistad eterna. Para ellos esta piedra se consideraba un tesoro y el tenerla otorgaba prestigio a quien la poseía.  Tienen un diseño simple pero atractivo. Y según me han dicho, sólo otorga las bondades que representan si alguien te la regala, no vale autorregalársela. Tendré que sugerirlo como regalo en mi cumpleaños…

Aún quedan muchas más cosas y muy interesantes, tanto referentes a tradiciones maories como iconos de los tiempos modernos, las dejo para la próxima vez.

Saludos a todos los que leéis estas líneas.

Julia Perea, Wellington (NZ), 26 de mayo de 2012

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