Desde Las Antípodas: Vuelta y vuelta… al cole /Opinión: Julia Perea

2
366

Desde que estamos por las Antípodas, el tiempo se nos pasa muy rápido, tanto que casi no me doy cuenta de cómo pasan las semanas.

Parece que fue ayer cuando empezaron, pero las vacaciones veraniegas ya han  pasado y esta semana hemos empezado todos otra vez a nuestro quehaceres rutinarios.

Como podéis imaginar, aquí los períodos escolares van desplazados con respecto a España, al igual que las estaciones anuales, así que el verano se inaugura con las vacaciones de Navidad y acaban a principios de Febrero.

A todos los padres se nos hace un poco agobiante esta vuelta a la rutina, pero en España aún se hace más cuesta arriba por la enorme cantidad de dinero que hemos de desembolsar para comprar todo lo necesario para que los niños empiecen el curso: libros, ropa, zapatos, material diverso (libretas, diccionarios, libros de lectura…) y a eso a veces hay que sumarle el comedor, las actividades extraescolares, gastos de desplazamiento y otros pagos como excursiones escolares, AMPA y demás. Un dineral, vamos.

En nuestro caso, nos ocurrió en España que estando en Valencia con el curso escolar ya empezado, nos tuvimos que desplazar a Salamanca y tuvimos que pagar en el mismo curso el material escolar 2 veces…  había algún libro igual pero al no estar en castellano tuvimos que comprarlo; tampoco es que 15 euros más o menos se iba a notar en una factura de casi 300.

Nosotros estamos acostumbrados a que las cosas funcionen así y así pensamos que es en el resto de países, pero es muy diferente. Yo creo que con diferencia es en España, de los 4 países por los que hemos pasado, donde la vuelta al cole es la más cara para los padres. Eso contando que en algunos estado europeos se suelen dar ayudas más o menos considerables (es el caso de muchos de los países de la UE), cosa que en Nueva Zelanda no ocurre (aquí por ejemplo no hay prestación por desempleo y la pensión de jubilación es la misma para todo el mundo, no depende de lo que hayas cotizado ni en lo que hayas trabajado, todos cobran lo mismo, a no ser que te hagas un “plan de pensiones”) pero es que tampoco sería necesario, porque con 74 NZD (al cambio unos 35 €) tengo el material necesario para el curso de los dos niños.

Fiesta final de Curso en Worser Bay School

No hay libros de texto “oficiales” que haya que comprar obligatoriamente, y si los necesitas, están a tu disposición en el departamento. Son los profesores los que proporcionan el material hecho por ellos de acuerdo con las premisas curriculares del  Ministerio de Educación.

Aunque los colegios los subvenciona en parte el estado, los padres contribuyen de diversas formas al buen funcionamiento de la escuela, haciendo una aportación económica voluntaria (de voluntaria tiene solo el nombre), organizando fiestas para recaudar fondos o haciendo ferias en donde se venden desde libros o ropa de segunda mano hasta mermeladas o repostería hecha en casa. Este curso yo contribuí con una rica receta del recetario “de la familia” y tuve bastante éxito; mi pastel fue de los primeros en venderse.

Me resulta grato ver como se organizan todos y la implicación de los padres en múltiples tareas: limpieza antes y después, organización del espacio,  colocando carteles por la ciudad para dar publicidad al evento, cocinando la carne en la barbacoa o permaneciendo en los puestos para vender los libros, las tortadas o las mermeladas caseras que han hecho ellos mismos y recaudando los fondos para el colegio.

Y me encanta la de cosas que puedes encontrar útiles como libros, juguetes, adornos para la casa  casi nuevos y a unos precios increíbles. De este tipo de “reciclaje” hablaré otro día, que es muy interesante.

Feliz “vuelta al cole” y hasta la próxima.

Julia Perea

Wellintong, 11 de febrero de 2012

2 Comentarios

  1. Hola Julia.

    Me parecen muy interesante tus artículos, en estos momentos que estamos pasando en España, y sobre todo en Valencia, con el asunto de los recortes. (No se si lo sabrás pero nos están recortando, desde la administración central, al gobierno autonómico. Sobretodo en Servicios sociales, Sanidad y Educación).
    Nos fríen a impuestos cada vez más y mayores, y a cambio nos dan menos servicios sociales (becas, ayudas comedor,libros, colegio, guarderías, ayudas a personas dependientes…)
    Me parece muy interesante, muy instructivo que los valencianos que estamos acostumbrados a que nos regalen los políticos de turno los oídos diciendo lo bien que vivimos, podamos comparar, a través de personas como tú, con más experiencia en otros países el día a día, la diferencia entre unas sociedades y otras.
    Me has dejado de hielo, ¡¡con el equivalente a 35€ tienes el material escolar necesario para los dos niños!!
    Te animo en que nos sigas contando a través de tu experiencia como funcionan los servicios básicos no sólo en Nueva Zelanda, sino en todos los países que has conocido de primera mano.
    A ver si poco a poco vamos abriendo los ojos aquí, y poco a poco logramos convertir nuestra «terreta» en un país «civilizado».
    Gracias.

  2. Gracias por tu comentario, Jorge. Estoy al tanto de lo que está sucediendo en España, y no solo por lo que cuenta la prensa, también hay amigos y familiares que están allí y me ponen al día.
    Sí que tengo mucho que contar, y eso que no soy una persona que busque la aventura, pero aún así a veces tengo que resumir mucho porque si no serían artículos demasiado densos para leer.
    Estoy bastantes años fuera y a veces por la costumbre hay cosas que me parecen «normales» y que en España no lo son (como lo del material escolar, que de verdad en España es un atraco) y lo mismo al contrario: cosas que en España creemos de «derecho» tenerlas y luego en otros paises no existen, como por ejemplo la sanidad «gratuita». Eso no existe en casi ningún país. Pero siempre hay un copago; un amigo fue a urgencias por una otitis y le cobraron unos 400 NZD (unos 200 euros…). Aquí por ejemplo no hay prestación por desempleo ni jubilación a no ser que te hagas un plan privado, pero es mucho más fácil encontrar trabajo. Y somos 4 millones de personas y 40 millones de ovejas… pero de las de verdad. 😉
    Muchas veces nos encendemos (y con razón) cuando vemos estas cosas, pero también hay que pensar que en otros paises la situación y las circunstancias del país (nº de habitantes, gestión, impuestos que pagan los trabajdores…) es diferente a la española por lo que la situación así extrapolada no es comparable.
    Espero que este mal sueño que estamos vivendo los españoles, tanto los allí residentes como los que estamos por fuera pase pronto y veamos algo de esperanza; a veces la situación de pesimismo nos desborda y hace que lo veamos todo mucho más negro y eso no nos deja avanzar.
    Saludos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here