¿Convertir la Generalitat Valenciana en un banco? Opinión: Salvador Peris

0
547
Salvador Peris

Que la Sindicatura de Comptes de la Generalitat Valenciana, en su informe del año 2010, manifieste que la situación de las cuentas de la Comunitat es crítica no nos debería sorprender, no es algo que aparezca de pronto en ese año, es producto de muchos años de esfuerzo y sacrificio de nuestros gobernantes.

Siempre hay que hacer números antes de establecer una opinión. Veamos algunas cifras correspondientes a los presupuestos de la Generalitat Valenciana (GV):

–  El presupuesto de la GV para 2012 consolidado asciende a 14.987 millones de euros.

–  Los ingresos por Impuestos, tasas y transferencias del Estado se estiman en 11.648 millones de euros.

–  Los gastos presupuestados para Sanidad, Educación, Justicia y Bienestar social (gastos sociales) se calculan en 11.000 millones de euros aproximadamente.

–  La totalidad de los gastos sin contar los costes financieros ascienden a 14.129 millones de euros y los gastos financieros presupuestados ascienden a 818 millones de euros.

Por otra parte y según los datos del Auditor la deuda al 31 de diciembre de 2010  es de 28.152 millones de euros, el Fondo de maniobra era negativo por 8.808 millones de euros (esto representaría las urgencias de pago a corto plazo) y además había deudas vencidas al 31 de diciembre por importe de 2.368 millones de euros.

Y a todo esto falta cerrar el 2011, con lo cual las cifras de deuda y obligaciones pendientes de pago a corto plazo pueden ser todavía mayores.

¿Como se puede devolver la deuda, reducir el déficit, bajar impuestos y no tocar los gastos sociales, todo ello a la vez, y no estar loco?.

Yo lo veo imposible sin que se produzca un cambio en el planteamiento general.

Que hay que equilibrar el presupuesto es inevitable, nos viene impuesto ahora por la Constitución,  pero el equilibrio se produce cuando se gasta lo mismo que se  ingresa (o casi). Para conseguirlo se pueden reducir los gastos pero también se pueden subir los ingresos.

En mi opinión creo que habría que actuar en ambos sentidos, reducir algunos gastos inútiles, teniendo en cuenta que la eficacia no está reñida con la austeridad, pero también habría que subir los ingresos como son los impuestos (patrimonio, sucesiones, renta, etc…) y  las tasas (contaminación y medio ambiente por ejemplo).

Además habría que refinanciar la deuda, esos casi 30.000 millones,  a muy, muy largo plazo y a un muy, muy bajo interés.

Esta refinanciación solo la puede otorgar una entidad como el Banco Central Europeo que, en lugar de financiar la deuda de los diversos países y aliviar así su situación, se dedica a prestar dinero, a los bancos que lo soliciten, a un tipo de interés del 1%. Hace unos días facilitó por este sistema 500.000 millones de euros.

Estos mismos bancos son los que luego financian a la GV a tipos de interés superiores al 4%. Así se las ponían a Fernando VII.

¿Tendríamos que convertir a la Generalitat Valenciana en un banco para poder disfrutar de sus ventajas?.

Salvador Peris / Economista

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here