Tres generaciones de muixeranguers citadas con el Patrimonio de la Humanidad en Algemesí

0
477
La familia Castell en su casa de Algemesí

Sólo entrar en casa de los Castell se adivina que es una familia que vive intensamente la Festa de la Mare de Déu de la Salut de Algemesí. Los colores azul y rojo predominan en este hogar y la ‘muixeranga’ protagoniza incluso buena parte de la decoración. Y es que todos los miembros de esta familia pertenecen a la ‘muixeranga’ de Algemesí de «toda la vida», como dicen ellos. Carmelo Castell, el padre, es quien ha inculcado a sus tres hijos el amor por esta tradición. Es precisamente esa pasión por la fiesta y la espectacularidad de todos y cada unos de los personajes que procesionan con la Virgen lo que ha llevado a la Unesco a aprobar su declaración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

«Mi padre era ‘bastonet’, pero mis amigos y yo decidimos ser ‘muixeranguers’ cuando cambió su funcionamiento», explica Carmelo, que lleva cientos de torres humanas a sus espaldas después de 38 años en la fiesta. En este sentido, fue en el año 1973 cuando en la ‘muixeranga’ se implicaron los vecinos. Hasta entonces, quienes se encargaban de construir estas torres humanas cobraban por ello y no tenían muy buena fama. Aquel año, el Ayuntamiento no pudo pagarles y amenazaron con no salir, por lo que decenas de vecinos se volcaron y decidieron dar un nuevo rumbo a este espectáculo tan reconocido en la actualidad.
Ahora más de 400 personas forman parte de esta asociación cultural, que cuenta con integrantes de todas las edades, porque uno tiene una función distinta. Muestra de ello es la familia Castell. Carmelo, con 68 años, sigue al pie del cañón en la base después de estar durante más de 30 años subiendo hasta el segundo piso. Carmelo -hijo mayor, con 40 años- también sube al segundo escalón, mientras que Marcos el mediano, con 36 años- participa en las torres más altas de cinco y seis alturas. Sergio -el pequeño- es quien sujeta al niño que corona la cima de la torre.
La saga no acaba ahí, sin embargo. Ahora las mujeres siguen la herencia festera familiar. Laura, es la sobrina de 12 años, que empieza a hacer sus primero pinitos. Y a Andrea, la nieta, que tiene sólo cinco años, le encanta ponerse el traje y cuenta orgullosa que cuando era bebé subió a lo más alto. «Yo quiero volver a subir, pero mi madre no me deja porque tiene miedo», explica la más pequeña de la familia Castell.
Quienes suben a la ‘cumbre’ de la torre necesitan de equilibrio y un peso concreto, aunque no hace falta una preparación especial. «Cuando era un niño nunca quise subir a la punta y ahora de ‘alçador’ sí», apunta Sergio Castell.
Pero no sólo forman parte de la ‘muixeranga’ quienes participan en las torres humanas. Ángeles Colomer, la madre de esta gran saga, también participa de forma activa en la sombra. Es la encargada de custodiar y cortar la tela de los trajes de todos los miembros de la ‘muixeranga’.
15 años repartiendo trajes
«He cortado más de 50 en los últimos meses y ahora con lo de la Unesco seguro que serán muchos más», explica Ángeles, que lleva más de 15 años encargándose de repartir los trajes, ya que esta tela es única. «Es un material muy fuerte y nunca se desgarra. Se dice que la eligieron los Hermanos Maristas y que la usaban para los colchones», comenta. Además, Ángeles se encarga de preparar los trajes y disponerlos para su marido y sus hijos, aunque «a veces se equivoca y nos intercambia las chaquetas», bromean sus hijos.
A pesar de la gran cantidad de gente que participa se sigue manteniendo el espíritu de un grupo de amigos. Y es que los ensayos son un motivo de reunión que sirve para hacer un calentamiento (cena de cuadrilla) y un postensayo (para los más jóvenes).
Su próxima cita será el 8 de diciembre, cuando se haga una representación de la fiesta con motivo de la declaración de la Unesco a la que se espera que acudan miles de visitantes. En esta ocasión, se intentará realizar las ‘muixerangas’ más altas para mostrar el esplendor de la fiesta. Una ocasión en la que no faltará ningún miembro de la familia Castell, igual que han hecho durante todos los 7 y 8 de septiembre de las últimas décadas.
A. Talavera (Las Provincias)
Foto: Juan Penadés

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here