El Xúquer-Vinalopó original ahorraría 24 millones al año en consumo eléctrico según Alicante

0
390
Alacant insisteix en agafar l'aigüa des de Cortes de Pallás

La vuelta al trazado original del trasvase Júcar-Vinalopó —que el PP tiene previsto estudiar una vez que se forme el nuevo Ejecutivo— no solo permitiría enviar al interior de Alicante agua apta para el regadío y el abastecimiento, sino que sería económicamente más rentable. Según un estudio encargado por la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, el trazado original ahorraría cada año 24 millones de euros respecto al actual, solo en lo que se refiere al coste energético.

La razón es simple. El trazado desde el Azud de la Marquesa tiene una capacidad máxima de 80 hectómetros cúbicos anuales (el límite máximo fijado para el trasvase). Mientras, el trazado original, la toma en Cortes de Pallás (que ya está construida) y el final de la conducción —que es el mismo— doblan esa cifra. De esta forma, el actual trasvase tendría que funcionar a pleno rendimiento durante aproximadamente 20 horas cada día para enviar los citados 80 hectómetros, mientras el trazado original solo precisaría funcionar unas horas cada día. Y podría aprovechar así los tramos más baratos de las eléctricas.

Cinco veces menos

Según las tarifas vigentes, el Júcar-Vinalopó diseñado por la ex ministra de Medio Ambiente Cristina Narbona supone un coste de 0,49 euros por metro cúbico trasvasado. En cambio, con el regreso a la toma original, el precio del metro cúbico enviado al Vinalopó se quedaría en una horquilla entre 0,09 y 0,1 euros. Es decir, casi cinco veces menos.

Este precio es similar al que se paga en la actualidad por el agua del trasvase Tajo-Segura, y sobre el que se cerró el acuerdo para acometer la transferencia desde el Júcar en el año 2001. En este sentido, para que la agricultura alicantina siga siendo competitiva los regantes no pueden pagar más de «doce o trece céntimos por metro cúbico», según el presidente de la Junta de Usuarios del Vinalopó, Andrés Martínez.

El PP estudiará la propuesta de los regantes alicantinos

Volver a dicha toma, como proponen los regantes alicantinos y se ha comprometido a estudiar el PP, requeriría terminar los tres tramos que abandonó Narbona. Es decir, unir el Tramo I —la toma propiamente dicha, que una vez descartada, AcuaJúcar pretendía destinar a central hidroeléctrica— con el final del Tramo IV, que conecta con el trazado actual desde el Azud de la Marquesa, en Cullera. Las fuentes consultadas estiman que el coste de acometer dicha conexión rondaría los 60 millones de euros.

Una cantidad muy similar a la que costaría la potabilizadora contemplada en su día por el Gobierno socialista —aunque nunca se llegó a presupuestar— para hacer viable el trasvase. Cabe recordar que, según los sucesivos análisis de la Confederación del Júcar (CHJ), el agua en la toma del trasvase presenta un nivel de bacterias que impide destinarla al regadío de hortalizas. Sin la potabilizadora, los usuarios alicantinos no pueden usar el caudal trasvasado, ni mucho menos destinarlo a abastecimiento humano (la fórmula que haría viable económicamente el trazado actual, dado el elevado coste por metro cúbico).

La diferencia estriba en que, mientras la construcción de la potabilizadora no llegaría a amortizarse a corto plazo —e implicaría un nuevo aumento del coste energético—, la conexión con la toma en Cortes de Pallás podría quedar amortizada en solo tres años, dado el ahorro de 24 millones anuales en coste energético de la transferencia.

En un año

El periodo estimado para finalizar las obras —los túneles de los tramos II y III— sería de algo menos de un año desde que se aprobase el proyecto, según las mismas fuentes. Aproximadamente el mismo tiempo que tardaría en estar operativa la citada potabilizadora, infraestructura sin la cual el trazado actual es inservible.

La abismal diferencia de precios entre una y otra opción permitiría además financiar el regreso al trazado original vía tarifa. Es decir, los regantes (y, sobre todo, los municipios del Vinalopó que usaran el agua para abastecimiento) podrían asumir de forma diferida parte del pago de la nueva obra a través de la tarifa que se pactase con el Gobierno. De esta forma, la recuperación de la toma en Cortes de Pallás supondría un nuevo sobrecoste de un 15% respecto a la inversión ya ejecutada en el trasvase (tanto en el trazado original como en el actual), de 400 millones de euros, que el Gobierno podría recuperar con el cobro a los regantes.

El ahorro, según los regantes alicantinos, podría destinarse también a compensar a los usuarios valencianos, que en los últimos días se han mostrado críticos con la posibilidad de regresar al Júcar-Vinalopó original y —en el caso de USUJ— amenazan con movilizaciones.

ABC/ Alicante

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here