Jorge Expósito corta tres orejas ante sus paisanos de Algemesí

0
453


El tercer festejo de la feria de novilladas de Algemesí celebrado ayer contó con la presencia de los alumnos de las escuelas de tauromaquia, quienes pasaban su tradicional reválida septembrina en este final de curso académico que están afrontando.
El examen al que se les enfrentó estuvo compuesto por un encierro de Gabriel Rojas. Los astados del ganadero sevillano compusieron un encierro de parejas hechuras y con seriedad por delante. Luego su juego estuvo presidido por generosas dosis de casta y movilidad. Todos ellos rompieron hacia adelante y fueron agradecidos cuando se les hicieron las cosas bien, aunque también tuvieron mucho que torear.
Encabezaba la terna Alejandro Rubio, de la escuela taurina de Nimes, quien no se quedó quieto en ningún momento. Bailarín, movido y trapacero, corrió más que la jaca de la Algaba y causó una penosa impresión.
Cristian Climent se mostró como un espada con una enjundiosa y empacada concepción de la tauromaquia, aunque sus dos faenas resultaron desiguales, deslavazadas y faltas de estructura.
Por su parte el algemesinense Jorge Expósito triunfó con fuerza ante sus paisanos. Aunque todavía se encuentra dando sus primeros pasos en la profesión, hizo gala de verticalidad y un notablevalor de fondo. Se quedó muy quieto y, muy asentado, trató de correr la mano con templanza y sometimiento. Quiso hacer las cosas bien en todo momento y mató con contundencia.

ENRIQUE AMAT VALENCIA /LEVANTE-EMV

Conchí Ríos y David Galván salen a hombros en la plaza de Algemesí

David Galván demuestra en Algemesí que ya está maduro para tomar la alternativa

El público que llenó los tendidos de la plaza de Algemesí en la segunda de feria, no salió ni mucho menos defraudado del resultado final de uno de los festejos que mayor expectación habían levantado en el abono.

El ganadero salmantino Sánchez Arjona fiel a su cita anual en este peculiar coso, trajo un encierro parejo de hechuras y muy noble, aunque todo el encierro careció de casta ya que todos protestaron en varas. Quizá, alguno de ellos mereció más de lo que les sacaron los dos novilleros.

La murciana Conchi Ríos venía avalada este año por su triunfo en Madrid pero no terminó de encontrarle el pulso a su primero que perdió las manos varias veces, dejándose tropezar la muleta en varias ocasiones, por lo que el conjunto de su faena resultó deslucido.

Con su segundo volvió a demostrar la soltura y el oficio que ha adquirido y destacó más cuando toreó con la mano izquierda, pues con la derecha abusa de desplazar demasiado hacia fuera las embestidas, al mismo tiempo que apenas las prolonga. Manejó la espada con suma facilidad, lo que le valió para cortar un trofeo de cada novillo.

David Galván demostró estar maduro para tomar la alternativa. Fácil, seguro y disfrutando delante de la cara de sus oponentes. Del conjunto de su actuación, destacaron las verónicas ejecutadas por el pitón izquierdo a su segundo, así como las series con la mano derecha que le enjaretó a este mismo ejemplar. Los dos trasteos del gaditano terminaron de la misma forma, el torero pisando terrenos de cercanías y dejándose llegar los pitones cerca de la taleguilla, lo que encendió la pasión en los tendidos. Curro Bedoya, por su parte, llevó a cabo una labor llena de energía y muy del gusto del público.

Rafa Carrión /ABC

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here