L’atur pujà en desembre però baixà el 6,51% en el cómput interanual a la Ribera

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El año 2018 deja un mercado de trabajo con menos desempleados pero lastrado por la precariedad

 

En la Ribera , el paro sube en diciembre por la floja campaña  en el campo

 

 Según las cifras publicadas por el SERVEF, el paro registrado en el mes de  diciembre de 2018 en la Ribera, se ha situado en 18.215 personas, es decir, 259 parados más que en el mes de noviembre.

Por su parte, los datos anuales indican que tenemos en este mes 1.268 parados menos que el mismo mes del 2017 lo que supone una reducción de desempleo anual del 6’51 %.

 

En cuanto a la contratación,  se han registrado  11.224 contratos en diciembre 2018, lo que ha supuesto 469 contratos más que en el 2017 es decir un 4’36% de aumento interanual. Por géneros, 4262 han sido a mujeres (37’97%) y 6962 a hombres (62’03%). La contratación indefinida mensual es de 724 contratos y la contratación temporal es de 10500 contratos lo que significa un 6’45 % en indefinidos y la temporal un  93’55 %. Los contratos de diciembre 2018 han sido tanto en los temporales como en los indefinidos, un 78’49% a jornada completa y un 21’51% a tiempo parcial.

 

A destacar en negativo la subida del paro en la Ribera Alta achacable a la menor contratación de la actividad estacional que supone la recolección y el manipulado de cítricos que en estas fechas suele tirar del empleo de forma temporal pero intensa, sin embargo este año la campaña en los almacenes de naranja se está llevando a cabo con menos trabajadores y menos jornadas de trabajo por la menor producción y el menor consumo en los mercados europeos. A lo que cabe añadir el fuerte abandono del cultivo de las tierras por su baja rentabilidad.

Como balance de este año 2018, Raül Roselló, valora que estas cifras demuestran  un mercado de trabajo con menos desempleados pero muy lastrado por la precariedad y la falta de calidad del empleo. En este sentido remarcar que la temporalidad y la parcialidad en la contratación siguen siendo la tónica habitual, agravada por el inaceptable estancamiento de los salarios en un contexto de crecimiento económico. Para la UGT es prioritario que los salarios recuperen poder adquisitivo para poder garantizar la calidad de vida de las familias y un horizonte de estabilidad y generación de oportunidades.