La Capella de la Mare de Déu de la Murta

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Es la gran desconocida de Alzira

Tiene una gran importancia arquitectónica, histórica, sentimental y devocional 

La iglesia de Santa Catalina se levantó, sobre el solar de la mezquita mayor de Alzira, con planta basilical. Es una muestra importantísima de la arquitectura gótica religiosa de la época de la reconquista. Fue remodelada en varias ocasiones 1531, 1681, 1702, 1776, 1821 y en el año 1936 fue destruida.

La capilla por su parte exterior, que da en el calle campanario, se puede apreciar la piedra sillar en la que se pueden ver las marcas de los canteros; la cúpula con linterna; el testigo de la antigua ventana que daba al interior de la capilla; mirando hacia arriba, una gárgola; la puerta de entrada que es de bronce cincelado y remate por una vidriera.

En el interior de la capilla, que está presidida por la imagen de Santa María de la Murta, es de forma cuadrada, de estilo barroco y se puede apreciar la cúpula, con la tenue luz que entra por ella y que ilumina un antiguo florón.

La imagen de Santa María de la Murta fue traída, por el Ayuntamiento de Alzira, desde su monasterio a la parroquia de Santa Catalina en el año 1821 “por ser imagen propia de esta Villa”. El mismo Ayuntamiento, el año 1893, la proclamaría Patrona de Alzira. Este año se cumple el 125 aniversario del hecho histórico de la solemne proclamación del Patronazgo.

En la capilla residía la “Perseverancia” y “la Junta de Damas de Nuestra Señora de la Murta” que se encargaban del culto de la Virgen. Fue el primer lugar en toda Alzira que tuvo luz eléctrica y fue donde se celebró la última misa antes de quemar la iglesia el año 1936.

Recientemente ha tenido varias remodelaciones en los años 1954, 1960, 1982 Y 1987.

En 1960 se restaura y se construye el actual retablo, tallado en madera dorada con pan de oro fino, obra del taller de D. Josep Cataluña y decorado por D. Francesc López. A los laterales del retablo hay dos imágenes relicarios del siglo XVIII que contienden reliquias de Sant Vicent Ferrer, Sant Roc y San Juan de Ribera. Una mesa de altar en mármol blanco y tallas doradas obsequio de la familia Cantos
Cabestany. A un lateral un cuadro de San Bernardo del año 1882 obra de Bernardo Morales Peris.

Una reja de hierro separa la capilla del pórtico de entrada en el que se encuentran enterrados los restos del Doctor Jurisconsulto D. Nicolás Bas y Galcerán que murió el año 1719. También hay un antiguo florón procedente de la iglesia del primer hospital Santa Lucia; una lámpara de cristal de la Granja, obsequio de la Condesa Salvatierra de Álava; procedentes del Monasterio hay una campana fechada en 1762 y unas cerámicas y una pila de agua bendita.

La capilla de Santa María de la Murta es de una gran importancia tanto en el ámbito arquitectónico, como histórico, sentimental y devocional y es responsabilidad de los católicos en general, y de la Real Cofradía de Nuestra Señora de la Murta en particular, el que no continúe siendo la gran desconocida de Alzira.

La Comisión del 125 Aniversario