Els alumnes del Gloria Fuertes d’Alzira es queden hui a casa davant l’elevada temperatura de les aules (RIBERA TV)

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  • Educación prevé instalar un sobretecho que esté listo para septiembre y los padres recuerdan que un niño tuvo que ir al hospital por una lipotimia

Las altas temperaturas que está registrando la Comunitat en este mes de mayo vuelven a afectar a algunos centros de enseñanza. En la ciudad de Alzira, los alumnos, profesores y trabajadores del colegio Gloria Fuertes soportan altas temperaturas en las aulas y en el resto de espacios, que superan los 30 grados en momentos del día.

Así, en la tarde de ayer, y desde el propio ayuntamiento alcireño, se recomendó, ante la previsión de que se rocen los 40 grados, la suspensión de la actividad docente durante la jornada de hoy, para lo cual se emitió el correspondiente decreto. En el mismo se apunta esta decisión que se toma «dadas las características de la edificación» y «como medida de prudencia y con la finalidad de evitar perjuicios y efectos no deseados en la población escolar y en la comunidad educativa en general».

Se da la circunstancia de que las previsiones meteorológicas han bajado ligeramente las temperaturas máximas durante las últimas horas, que en el caso de Alzira indicaban que se alcanzarían los 43 grados. En la tarde de ayer, sin embargo, en la página web de la Agencia Española de Meteorología se hablaba de 37 grados como tope que se alcanzará hoy. La previsión indica también que el viernes descenderán las temperaturas, por lo que se espera en que la suspensión sea únicamente hoy. Desde el centro también indicaron que las puertas del mismo estarán abiertas y los profesores estarán trabajando con normalidad para los niños que acudan.

Y es que esta situación de calor no es nueva en un centro que abrió sus puertas en el curso 2008-2009, ya que algunos padres han pedido a la Conselleria de Educación que actúe cuanto antes e instale, por ejemplo, aire acondicionado para evitar incidentes como el de la semana pasada, cuando un niño de cuatro años tuvo que ser atendido en el Hospital Universitario de la Ribera tras sufrir una lipotimia.

La madre del pequeño explicó que cuando llegó a recoger a su hijo «estaba todo blanco y la maestra me dijo que se habían apoyado en la mesa porque tenía nauseas y se había mareado». Al llevarle al centro sanitario, confirmaron que el caso no había ido a mayores afortunadamente pero «mi pediatra me advirtió de que le puede pasar otra vez si vuelve a hacer tanto calor».

Y es que, como explicó esta madre, quien también es maestra, «no es la primera vez que tienen que atender a un niño. No puede ser que estén con esas temperaturas y con el calor corporal que generan 30 niños», afirmó, a la vez que recordó que la normativa habla de los 23 grados como temperatura ideal.

Así, algunos padres consultados por LAS PROVINCIAS también habían manifestado, con anterioridad a conocerse el decreto, que hoy no llevarían a sus hijos al centro por miedo a que pudieran tener algún problema relacionado con el calor o los sacarían de las aulas al mediodía para evitar las horas de temperaturas más altas en un edificio con techos metálicos en el que los ventiladores o la ventilación que pueda haber no son suficientes. «Tener una clase con casi 30 niños sin poder salir al patio en todo el día es complicado», explicó una de las profesoras, quien destacó que trata de que los pequeños se hidraten para que no haya ningún problema.

La propia concejala de Educación alcireña, Anabel Juárez, destacó que continúan presionando ante la Conselleria para que se tomen medidas contra el fuerte calor. «Ya se han hecho cosas como la instalación de ventiladores o algunas salidas de aire, pero no es suficiente», afirmó Juárez, quien compartió el hecho de que los padres no fueran a llevar a sus hijos al colegio en el día de hoy: «Hacen bien», afirmó.

La concejala recordó que el ayuntamiento aún no ha recepcionado la obra pese a que el centro lleva seis años en funcionamiento ni lo hará hasta que estén solucionados los problemas, ya que la inversión del aire acondicionado «es muy elevada» y el ayuntamiento no podría asumirla. Cuando se le preguntó por qué se construyó un colegio metálico en una zona como ésta que registra altas temperaturas en determinados meses, reconoció que la Conselleria no pensó en esta circunstancia y recordó que este tipo de edificio es más caro que uno convencional. «La Conselleria conoce el problema de este centro porque tanto yo como la alcaldesa hemos hablado con la consellera», afirmó Juárez.

Sin embargo, el centro sufrirá alguna mejora de cara al próximo curso, ya que según anunció la concejala, la Conselleria de Educación instalará, una vez que finalicen las clases en junio, una especie de toldo o sobretecho que amortigüe el calor y que hará que a partir de septiembre la situación pudiera ser más llevadera. La inversión de esta obra podría superar los 100.000 euros.

La instalación de este toldo estaba prevista para marzo, pero desde la Conselleria constataron que no había tiempo suficiente para realizarlo, afirmó Juárez, por lo que se ha optado por esta medida que obligará a los ocupantes del colegio a ‘resistir’ lo que queda de curso.

Manuel Garcia / Las Provincias

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