Xúquer Viu critica el Pla de Conca del riu perquè l’abastiment de la Ribera «va lligat a una permuta amb els regants»

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Els abastiments de la Ribera estaran lligats a intercanvis i clarament discrimintats amb la resta d’abastiments, segons Xúquer Viu. Per als abastiments dels pobles de la Ribera es fixa una assignació de 10 hm3/any però lligada a una permuta amb els pous de sequera dels regants, el funcionament dels quals hauran de pagar els abastiments.

Solució discriminatòria

Aquesta solució discrimina clarament als abastiments de la Ribera respecte als de València, Albacete i Sagunt, que no tenen aquesta dependència. Es dona la circumstància de que València aconsegueix altres 31’5 hm3/any més d’assignació, fins arribar a 126 hm3/any, o Albacete i Sagunt, passen a tindre assignacions de 24 i 17’1 hm3/any, quan en l’anterior Pla eren reserves.

 Altres 21’5 hm3/any queden com a reserva per als abastiments de la Ribera, però condicionats a la disponibilitat de nous recursos el que, en les circumstàncies actuals, suposa més una reserva virtual que real, ja que difícilment es podrà fer efectiva.

 El Pla Hidrològic a exposició pública

El Boletín Oficial del Estado anunciaba ayer que ya era posible consultar el borrador del futuro Plan Hidrológico del Júcar (PHJ), un extenso proyecto de 5.517 páginas repartidas entre normativa, una memoria, doce anexos y un informe de sostenibilidad ambiental que, según subrayaron desde la Conselleria de Presidencia y Agricultura, Pesca, Alimentación y Agua, satisface las expectativas y exigencias hídricas de la Comunitat. Este nuevo plan llega con un retraso de cuatro años y contempla inversiones de 5.173 millones de euros en infraestructuras hidrológicas.

31,5 hm3 para beber la Ribera

El Xúquer prop de la desembocadura

Entre las ventajas del proyecto, desde el Consell destacaron que «se mantiene intacta la prioridad de los riegos tradicionales de la Ribera del Júcar, y se deja a salvo los abastecimientos, al estimar que éstos ostentan la mayor prioridad y la expresión material y jurídica de su carácter histórico». En esta línea, la propuesta del PHJ recoge igualmente los abastecimientos urbanos de la Ribera del Júcar para los municipios ribereños, y propone un total de 31,5 hectómetros cúbicos «de agua superficial de calidad», con lo que la Generalitat cree que se resuelve un problema histórico.

Este reconocimiento de los regadíos tradicionales ha sido bien recibido por la Unión Sindical de Usuarios del Júcar (Usuj), aunque «habrá que hacer un buen plan para que esta prioridad se haga efectiva», apuntó ayer el secretario general de la organización, Juan Valero de Palma. Resaltó también que se han reducido las asignaciones a los regadíos del Júcar de 392 a 214 hectómetros cúbicos, «gracias a la modernización de las explotaciones que se ha llevado a cabo estos años».

Por contra, Valero mostró su preocupación por el volumen de agua asignada a la Mancha Oriental. «El acuífero que abastece al Júcar cuenta con una recarga de agua de 234 hectómetros cúbicos, mientras que se permite a la Mancha extraer 320», una situación que no es sostenible y por la que Usuj presentará alegaciones al proyecto.

Como era de esperar, el Gobierno de Castilla-La Mancha no comparte esta opinión y según la consejera de Fomento de esta autonomía, Marta García de la Calzada, «con este compromiso del Gobierno de España con nuestra región y, pese a las limitaciones presupuestarias, se atiende una justa demanda de los regantes de la Mancha Oriental».

Trasvase Júcar-Vinalopó

Otro aspecto importante del nuevo proyecto, según la Generalitat, es la rehabilitación del trasvase Júcar-Vinalopó, con hasta 80 hectómetros cúbicos, por lo que se contempla la llegada de aguas excedentarias del Júcar al Vinalopó, l’Alacantí y la Marina Baja.

Sobre este punto, el presidente de la Junta Central de Usuarios del Vinalopó-L’Alacantí y el Consorcio de Aguas de la Marina Baja, Andrés Martínez, espera que «en la medida de lo posible, resuelva el déficit hídrico». Al respecto, calificó este aspecto de «positivo» porque «abre la puerta a que se pueda tomar agua de cualquier parte del río». En los últimos años, éste viene siendo el principal conflicto entre los regantes de Alicante y de Valencia. En la provincia alicantina se tienen que conformar con el agua trasvasada desde el Azud de la Marquesa, que es de «dudosa calidad, al arrastrar abonos e insecticidas, y tres veces más cara, por el coste energético de bombearla 700 metros». Por ello, los regantes del Vinalopó quieren el agua de Cortes de Pallás, «donde la toma está ya hecha». Por contra, los regantes valencianos rechazan las críticas alicantinas sobre la calidad del agua, ya que es el mismo caudal que riega la huerta de la Ribera.

Por otra parte, el nuevo proyecto del PHJ también incluye un aumento de la dotación del Júcar en un 25 por ciento para la ciudad de Valencia y su área metropolitana, que conlleva «una garantía para este abastecimiento a largo plazo», añadieron desde la conselleria de Agricultura.

LP

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