La Casa Blava de Alzira: desde el escritor Vicente Blasco Ibáñez hasta la actualidad

1
353
Interior de la Casa Blava

La alquería más emblemática de Tulell, conocida como la Casa Blava, ha reabierto sus puertas tras una magnífica restauración, que le ha devuelto todo el esplendor que perdió en sus últimos años.

Como bien es sabido, el término “casa azul”, lo acuñó Blasco Ibáñez en su novela “Entre naranjos”. Algo que resulta muy curioso, cuando nadie actualmente la recuerda de este color. Este motivo, unido a que determinados detalles descriptivos no coinciden plenamente con el enclave en la época han hecho dudar a muchos críticos acerca de si el escritor valenciano realmente se inspiró o no en esta alquería.

Lo que no es tan bien sabido, es que todos conocemos la vista del patio exterior, desde el lateral oeste que mira hacia al río, ya que lo retrató Joaquín Sorolla en “Las grupas”, el lienzo que proyecta Valencia en su colección “Visión de España”. Este cuadro une tres elementos fundamentalmente: las grupas valencianas en el centro; el Puente del Real de Valencia en segundo plano; y al fondo, el entonces huerto de d. José Martí. Lugar donde, según fuentes de la Hispanic Society, propietaria del lienzo, fue pintado mientras habitaba allí.

¿Resulta casual que dos artistas contemporáneos se fijen en un mismo enclave como fuente de inspiración? Parece ser que el señor José Martí, era un abogado con ascendente en Valencia, amigo común de Vicente Blasco Ibáñez y de Joaquín Sorolla. Teniendo en cuenta que el escritor valenciano estudió Derecho, y a ambos artistas les unían la ideología política, hay elementos suficientes para que encaje esta hipótesis.

Posteriormente, don José Martí vendió la finca pasando a manos de las familias Boquera y España, dividiendose la vivienda y los terrenos a partes iguales. Desde entonces hasta hace aproximadamente unos cuarenta años, el edificio y sus campos anexos fueron cuidadosamente conservados, ya que habitaron la vivienda, y trabajaron la tierra hasta que un Plan de Ordenación Urbana bloqueó el uso de todo el sector Tulell.

El Plan contemplaba el derribo de la casa, así como el desmantelamiento de los campos para construir viviendas. La reurbanización del sector no fue ejecutada inmediatamente, fue modificada sucesivamente durante treinta años, antes de aprobarse definitivamente. Evidentemente, nadie iba a trabajar la tierra, pensando que los naranjos podían ser arrancados antes de recolectar la naranja, ni nadie iba a mantener una vivienda condenada al derribo. De manera que el abandono deterioró la construcción.

Únicamente la última modificación del Plan de Ordenación Urbana contempló mantener la alquería y rehabilitarla a fin de mantener vivas las raíces de la inspiración artística de Vicente Blasco Ibáñez. Esta restauración debe ser motivo de felicitación para todas las personas que lo han hecho posible, ya que el mantenimiento del Patrimonio Artístico, Histórico y Cultural de los alzireños es un valor que cotiza a la baja en estos tiempos que corren. Así pues, disfruten de este establecimiento con encanto.

Miguel Costa

Biznieto de Enrique Boquera Peris, antiguo propietario de la finca

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here